Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Agosto de 2016
Axiología del bienestar

¿Cómo comparar el bienestar de poblaciones diferentes?

Sobre la imposibilidad de plasmar en una ecuación algunos de nuestros valores sociales y políticos más básicos.

© ISTOCKPHOTO/DMCMURDIE

En pocas horas le harán llegar dos documentos. Cada uno contendrá, con un nivel de detalle extraordinario, una serie de propuestas políticas y económicas de impacto mundial. La decisión sobre cuál de los dos planes implementar estará en sus manos.

Usted —una persona influyente— lleva varios años tomando decisiones similares. Hasta ahora, sin embargo, todo era terriblemente complejo. La descripción de las propuestas era muy abstracta y su efecto sobre la población mundial resultaba muy difícil de evaluar. Y, aun después de que los economistas ingeniasen todo tipo de técnicas para discernir las consecuencias de cada plan de medidas, al final usted tenía que decidir si, por ejemplo, le daba más peso a una política sanitaria que a otra que afectase al nivel de ingresos de la población.

Esta vez le han prometido que todo será un poco más fácil. Los economistas han diseñado un novedoso sistema que permite asignar, a cada habitante del planeta, un número entero que refleje su nivel de bienestar total en función de las distintas variables (salud, educación, renta, etcétera). La fórmula es bastante complicada, pero el consenso entre los expertos, le dicen, es que constituye la mejor manera de aglomerar todos los factores para comparar ambas propuestas.

Así pues, en el apéndice de cada documento encontrará una lista que le informará sobre cuántas personas alcanzarán un nivel de bienestar dado si adopta la propuesta en cuestión. También le aclaran que, si una persona lleva una vida digna, su nivel de bienestar vendrá dado por un número positivo. Si, por el contrario, se trata de una vida con más pesares que buenos momentos, el número correspondiente será negativo. Y finalmente le aseguran que, como parece natural, si un individuo vive mejor que otro, el número que la fórmula asigna al primero será mayor que el que asigna al segundo.

Tras leer ambos apéndices, ha llegado el momento de elegir una de las dos propuestas. ¿Cuán fácil le resultará tomar una decisión?

¿Bienestar promedio o bienestar total?
Sin pensarlo mucho, se le ocurre que hay dos métodos bastante naturales para decidirse. El primero, al que llamaremos «método del promedio», consiste en calcular el nivel de bienestar promedio de la población y, después, elegir la propuesta que arroje el mayor resultado. El segundo, al que llamaremos el «método de la suma», se basa en elegir aquella propuesta que arroje el mayor nivel de bienestar total; es decir, el resultado de multiplicar el nivel de bienestar promedio por el número total de habitantes del planeta.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.