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  • Septiembre 2012Nº 432
Foro científico

Física

La estela del Higgs

Los avances técnicos que cosecha la investigación en física de partículas hallan aplicación en la medicina nuclear.

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El pasado 4 de julio, los físicos del CERN, el laboratorio europeo de física de partículas, anunciaron el descubrimiento de una nueva partícula. Esta parece seguir el guion de lo que para ellos es el modelo, o teoría, estándar y bien podría ser el bosón de Higgs: una perturbación del campo de Higgs o, de forma profana, del éter del siglo XXI que inunda lo que llamamos el vacío.

Es un momento histórico para la física de partículas en especial y para el conocimiento humano en general, ya que, tanto si se trata del Higgs como de cualquier otro bosón, la observación corresponde a un nuevo tipo de partícula o, incluso, de materia. Constituye, además, el último requerimiento del modelo estándar que reproducía, aunque sin explicarlos, casi todos los fenómenos que ocurren alrededor de las partículas elementales. Más allá de este bosón hay solo conjeturas, más o menos elegantes, y, por supuesto, todas las sorpresas que la naturaleza nos depare. Más acá, siempre nos queda preguntarnos si algún día podremos contestar como lo hizo Faraday al político que le preguntaba para qué servía la electricidad: «Sir, un día podrá usted gravarla con impuestos».

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