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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Septiembre 2012Nº 432

Historia de la ciencia

La preocupación por los recursos naturales

En 1948, la publicación de dos libros que exponían los peligros del crecimiento irracional hizo que gran parte de la población tomara conciencia de la complejidad de las cuestiones ambientales.

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El año 1948 estuvo marcado por la publicación de dos libros que se convirtieron rápidamente en best sellers. Sendos autores compartían un objetivo común: alertar a la opinión pública del agotamiento de los recursos naturales y del aumento desenfrenado de la población mundial, una combinación de fenómenos que amenazaba el futuro de la humanidad. Los temas tratados por ambos libros son similares a los de muchas obras actuales; pueden considerarse los precursores del pesimismo ambiental moderno y del debate sobre el agotamiento de los recursos, su uso sostenible y el decrecimiento.

El éxito fue enorme e internacional. Road to survival, del ecólogo estadounidense William Vogt (1902-1968), se publicó en español en 1952 con el título Camino de supervivencia y cuenta con otras diez traducciones. De Our plundered planet («Nuestro planeta esquilmado»), del director de un zoo estadounidense Henry Fairfield Osborn Jr. (1887-1969), se realizaron ocho impresiones solo en el año 1948 y se tradujo a una docena de idiomas. De veinte a treinta millones de personas leyeron estos libros; fueron los más vendidos sobre temas ambientales hasta la publicación, en 1962, de Silent spring («Primavera silenciosa»), de la bióloga estadounidense Rachel Carson (1907-1964). Su público traspasó los círculos científicos habituales y el contenido se trató en numerosos artículos, foros y secciones de correspondencia de revistas y diarios, así como en numerosos debates.

Con todo, ninguna de las dos obras constituye la encarnación de un pensamiento ambiental nuevo: desde principios del siglo XX, un gran número de científicos (naturalistas, geólogos y geógrafos) y políticos estadounidenses habían manifestado su preocupación por el futuro de los recursos naturales, cuya explotación, a la par que los residuos, aumentaba sin cesar. Frente a esta situación, los estudios disponibles eran dispares, escasos y de poca difusión en la sociedad. La gran fuerza de ambos libros estriba en haber reunido esos estudios y haber contribuido así a la popularización de las ideas ecologistas. ¿Quiénes fueron sus autores? ¿Qué caminos les llevaron a escribirlos? ¿Cuáles eran sus mensajes y cómo fueron recibidos?

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