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La Fabrica de Vesalio

Ciencia y arte en un tratado de anatomía del Renacimiento.

ESQUELETO HUMANO ante un sarcófago en el que puede leerse «Se vive por el espíritu, el resto pertenecerá a la muerte» (Fabrica, pág. 164). [CORTESÍA DE LA BIBLIOTECA NACIONAL DE MEDICINA DE EE.UU.]

La historia de la anatomía en la Europa medieval desafía nuestro conocimiento intuitivo. Se suele afirmar que la Iglesia de la época prohibía la disección humana, pero no existen pruebas de que la desincentivase de manera deliberada. De hecho, a finales de la Edad Media, entre los siglos XIII y XV, la práctica de la disección era habitual con fines tan diversos como el embalsamamiento, la escisión fetal, la búsqueda de signos corporales de santidad o la investigación de muertes sospechosas. También en los hospitales se diseccionaba a las personas que fallecían en ellos; en el Ca' Granda de Milán, por ejemplo, se diseccionaba a los muertos y se les representaba visualmente ya en tiempos de Leonardo da Vinci (1452-1519), aunque no sabemos si Leonardo, que habitaba en la ciudad, asistió a alguna de aquellas disecciones. Hacia 1500, y aún sin ser común, la disección se practicaba con fines docentes en Francia e Italia.

También solemos creer que la disección anatómica constituye una práctica moderna, cuando lo cierto es que hunde sus raíces en la Antigüedad. Galeno, médico griego que ejerció en Roma en el siglo II, ya defendió la importancia de la disección para entender el cuerpo humano. Su manual al respecto, Procedimientos anatómicos, fue redescubierto a principios del siglo XVI, lo que renovó el interés por la anatomía entre los médicos universitarios europeos de la época, espoleados en parte por la inclinación renacentista a emular las obras de la Grecia y la Roma clásicas.

Quien es considerado por muchos el fundador de la anatomía moderna es Andreas Vesalio (1514-1564). Nacido en Bruselas, este médico renacentista no hizo sino poner en práctica la recomendación de Galeno de usar las propias manos para conocer el cuerpo. Uno de los mayores retos a los que se enfrentó fue el de encontrar cadáveres para diseccionar. Los jueces permitían dicha práctica con criminales ejecutados siempre que fueran extranjeros y el profesor de medicina pagara el entierro. Sin embargo, los cuerpos así no abundaban, por lo que Vesalio se vio obligado a robar partes de cadáveres en cadalsos o en cementerios.

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