Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Junio de 2016
Medicina

Las defensas contra el cáncer

La estimulación del sistema inmunitario está dando resultados prometedores en la lucha contra el cáncer.

DANIEL HERTZBERG

En síntesis

Una nueva generación de tratamientos refuerza la capacidad del sistema inmunitario para combatir las células cancerosas y ha logrado resultados notables en los últimos cinco años.

Miles de personas afectadas por cáncer avanzado de pulmón o de piel, o por diversos tipos de leucemia y linfoma, han sido tratadas y muchas parecen haberse curado.

Los investigadores desarrollan nuevos medicamentos y combinaciones que en los próximos años podrían devenir en tratamientos más seguros y eficaces que los actuales.

Si a Michelle Boyer le hubieran diagnosticado el cáncer de piel avanzado que padece en 2010 y no en 2013, seguramente no seguiría con vida. El melanoma, el tumor cutáneo más mortífero, se había extendido desde un lunar de la espalda a sus pulmones, y sabía que el pronóstico era poco halagüeño. Pero a partir de mayo de 2013, esta joven de Seattle de 29 años comenzó a recibir una serie de tratamientos innovadores, algunos disponibles solo desde dos años antes, que empujaron a su sistema inmunitario a reconocer, atacar y reducir los tumores. Hoy todavía no está curada y las inmunoterapias han minado su salud, pero agradece estar viva y espera que la actual tanda de tratamiento, o la siguiente, consigan los resultados milagrosos de los que otros pacientes hablan en Internet. «Así es mi vida en este momento. La gente opina que en mis circunstancias es difícil ser optimista, pero para mí es normal, no supone tanto esfuerzo como puede parecer», confiesa.

Karen Koehler, de 59 años, profesora jubilada de educación especial en Park Ridge, en Nueva Jersey, parece haber sido agraciada con el milagro de la inmunoterapia en su primer intento. A principios de 2015 le informaron de que aparentemente estaba curada de otro tipo de cáncer, en su caso la leucemia. El tratamiento, de apenas un par de horas, consistió en una única inyección de algunas de sus propias células inmunitarias genéticamente modificadas para combatir con mayor eficacia las células cancerosas. Con todo, no ha sido un camino de rosas: tras la administración permaneció varios días en cuidados intensivos porque su sistema inmunitario se desbocó, un contratiempo que la mantuvo hospitalizada varias semanas. Aun así, el tratamiento resultó eficaz, pues un mes después las imágenes no hallaron rastro del cáncer en su cuerpo.

Michelle y Karen son dos de los miles de enfermos que han recibido varias clases de inmunoterapia en el último lustro. Sus vivencias ilustran el reto de esta novedosa estrategia contra el cáncer. Un tratamiento que, en lugar de exponer el cuerpo a sustancias químicas tóxicas o la radiación para acabar con las células cancerosas, vigoriza esas células complejas y altamente interactivas y manda señales de alarma moleculares para que las propias defensas del organismo ejecuten esa misión desde dentro. Los resultados hasta ahora han sido alentadores. La inmunoterapia se está convirtiendo a marchas forzadas en una estrategia fundamental contra algunos tipos de cáncer, junto con la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.

En el curso de los ensayos clínicos con una nueva inmunoterapia dirigida contra un tipo muy agresivo de leucemia, el 90 por ciento de los pacientes experimentó una remisión completa. Los médicos no hallaron en ellos rastro alguno de la enfermedad. Y si bien algunos acabarán sufriendo recaídas, para muchos otros la respuesta al tratamiento parece ser la cura permanente. En otros ensayos, más de la mitad de los participantes tratados con la inmunoterapia a causa de un melanoma avanzado pueden ahora contar en años y no en meses su esperanza de vida. «La inmunoterapia está cambiando el paradigma de nuestra manera de tratar el cáncer», afirma Gary Gilliland, presidente y director del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle.

Forzoso es reconocer que aún es demasiado pronto. Los pocos años en que se ha aumentado la esperanza de vida para ciertos tipos de cáncer significa que aún hay pacientes que mueren. Por ello, el estudio de estrategias destinadas a potenciar la respuesta inmunitaria no cesa: vacunas, virus, células genéticamente modificadas, fármacos, etcétera. También se comienzan a combinar los tratamientos con el fin de mejorar su eficacia y, si es posible, reducir los efectos secundarios. Pero ya nadie duda de la posibilidad de emplear el sistema inmunitario para vencer al cáncer, al menos por algún tiempo. «Presenciamos el final del principio de la historia de la inmunoterapia», apostilla Eric Rubin, vicepresidente de oncología clínica en los laboratorios de investigación de Merck.

Artículos relacionados

Este artículo incluye

¿Una vacuna contra el cáncer?

    • Carreño, Beatriz M.
    • Mardis, Elaine R.

Atacar a las células cancerosas con su propio ADN podría ayudar a erradicar los tumores y a prevenir recidivas.

Guerra bacteriológica

    • Alegre, María Luisa
    • Gajewsky, Thomas F.

Algunos tipos de bacterias intestinales pueden potenciar la capacidad del cuerpo para luchar contra los tumores malignos.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.