Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Agosto 2012Nº 431

Exploración espacial

Estudiando el planeta rojo

El 5 de agosto, el vehículo explorador Curiosity, de la NASA, llegará a Marte. El hito marca el comienzo la primera búsqueda directa de un entorno habitable en el planeta vecino.

Menear

Todas las ciencias nacen al estilo de Star Trek: se llega a un lugar en el que nadie había estado antes y se realizan descubrimientos imposibles de prever. Después, mientras se completan los primeros análisis y se comienzan a acumular las primeras preguntas, los investigadores adoptan una postura a lo Sherlock Holmes: formulan hipótesis y desarrollan métodos para comprobarlas. En estos momentos, la exploración de Marte se encuentra a punto de traspasar dicho umbral. Las sondas que orbitan sobre el planeta han trazado mapas globales de sus accidentes geográficos y su composición, y los módulos de aterrizaje han reconstruido a grandes rasgos la historia geológica del astro vecino. Se aproxima la hora de elevar las miras.

Nuestro equipo ha construido el Laboratorio Científico para Marte, también conocido como vehículo explorador Curiosity, a partir de la hipótesis de que Marte fue habitable en tiempos remotos. El vehículo transporta un avanzado laboratorio con el que intentará verificar dicha posibilidad y averiguar qué sucedió con aquel entorno benigno del que creemos que el planeta gozó en los albores de su historia. A grandes rasgos, un medio habitable debería poseer agua, energía y carbono. En el pasado, otras misiones se han centrado en el primer requisito y han confirmado que Marte tuvo —y de manera ocasional, aún tiene— agua líquida [véase «Agua en Marte», por Jim Bell; Investigación y Ciencia, febrero de 2007]. Esas expediciones descubrieron también indicios de gradientes geoquímicos que habrían proporcionado la energía necesaria para un metabolismo. No obstante, ninguna ha encontrado carbono en una forma potencialmente adecuada para la vida.

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados