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1 de Agosto de 2012
Exploración espacial

Estudiando el planeta rojo

El 5 de agosto, el vehículo explorador Curiosity, de la NASA, llegará a Marte. El hito marca el comienzo la primera búsqueda directa de un entorno habitable en el planeta vecino.

DON FOLEY

En síntesis

Después de décadas de exploración de la geología e hidrología marcianas, los científicos planetarios planean ahora buscar señales que indiquen si el planeta rojo gozó alguna vez de las condiciones necesarias para albergar vida.

El vehículo explorador Curiosity se afanará en buscar compuestos orgánicos en el cráter de Gale e intentará zanjar el debate abierto desde hace décadas sobre la posibilidad de que tales compuestos sobrevivan en la superficie marciana.

El vehículo será la mayor cápsula que entrará en una atmósfera planetaria y, por vez primera, se empleará una grúa aérea para hacer aterrizar una nave. Será el laboratorio químico automatizado más avanzado jamás enviado a otro planeta.

Todas las ciencias nacen al estilo de Star Trek: se llega a un lugar en el que nadie había estado antes y se realizan descubrimientos imposibles de prever. Después, mientras se completan los primeros análisis y se comienzan a acumular las primeras preguntas, los investigadores adoptan una postura a lo Sherlock Holmes: formulan hipótesis y desarrollan métodos para comprobarlas. En estos momentos, la exploración de Marte se encuentra a punto de traspasar dicho umbral. Las sondas que orbitan sobre el planeta han trazado mapas globales de sus accidentes geográficos y su composición, y los módulos de aterrizaje han reconstruido a grandes rasgos la historia geológica del astro vecino. Se aproxima la hora de elevar las miras.

Nuestro equipo ha construido el Laboratorio Científico para Marte, también conocido como vehículo explorador Curiosity, a partir de la hipótesis de que Marte fue habitable en tiempos remotos. El vehículo transporta un avanzado laboratorio con el que intentará verificar dicha posibilidad y averiguar qué sucedió con aquel entorno benigno del que creemos que el planeta gozó en los albores de su historia. A grandes rasgos, un medio habitable debería poseer agua, energía y carbono. En el pasado, otras misiones se han centrado en el primer requisito y han confirmado que Marte tuvo —y de manera ocasional, aún tiene— agua líquida [véase «Agua en Marte», por Jim Bell; Investigación y Ciencia, febrero de 2007]. Esas expediciones descubrieron también indicios de gradientes geoquímicos que habrían proporcionado la energía necesaria para un metabolismo. No obstante, ninguna ha encontrado carbono en una forma potencialmente adecuada para la vida.

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