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En «Supernovas extremas» [Investigación y Ciencia, febrero de 2021], Anna Y.Q. Ho explica que la envoltura observada en torno a la explosión estelar SN2018gep tuvo que haberse desprendido de la estrella en los últimos momentos de su vida, ya que se encontraba muy cerca de ella cuando estalló y, por tanto, no habría tenido tiempo de alejarse mucho. Sin embargo, ¿no es posible que la envoltura de material hubiera sido expulsada mucho antes, que después se frenara debido a la gravedad de la estrella, y que en el momento de la explosión se encontrara cerca porque estaba cayendo hacia ella?

En otro momento del artículo, al mencionar otra explosión estelar, la autora explica que «la estrella estalló cuando el universo tenía tan solo 2300 millones de años, y los fotones de la explosión tardaron 11.400 millones de años en llegar a la Tierra. Hoy, el cataclismo se encuentra a una distancia de 21.000 millones de años luz, puesto que el universo se ha expandido mucho desde que se produjo». Pero ¿no se corresponde esa expansión con los 11.400 millones de años que tardó en llegar la luz? ¿Cómo compatibilizar esos 21.000 millones de años luz de distancia con un universo que debería medir unos 13.800 millones de años luz?

Pere Palou
Mallorca

RESPONDE HO: Para ser expulsada de la estrella, la envoltura tuvo que haber abandonado el astro a la velocidad de escape, la cual asciende a unos 1000 kilómetros por segundo. Eso significa que viajaba lo suficientemente rápido para superar la gravedad de la estrella. Con el tiempo perderá energía y se ralentizará, pero no a causa de la propia estrella.

Definir «distancia» en un universo en expansión es complicado. El número que daba en el artículo (21.000 millones de años luz) es lo que los astrónomos llamamos «distancia comóvil», y es probablemente lo más parecido a tomar una regla y medir la distancia entre dos objetos tal y como están situados hoy en día. Es cierto que el universo solo se ha estado expandiendo durante 13.800 millones de años, y que eso significa que cualquier luz que nos llegue tuvo que haber sido emitida hace menos de ese tiempo. Sin embargo, la distancia física entre dos objetos puede ser mucho mayor de 13.800 millones de años luz. Supongamos que un fotón que recibimos hoy ha tardado 13.800millones de años en llegar. Mientras viajaba, el universo se ha estado expandiendo enormemente. Eso significa que, hoy, el punto de partida del fotón se encontrará a más de 13.800 millones de años luz de nosotros.

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