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¿Los delfines son diestros o zurdos?

El estudio de las preferencias de giro en este cetáceo ha revelado un sesgo propio de la percepción humana.

El estudio de los comportamientos asimétricos en los delfines ha puesto en evidencia la necesidad de adoptar un nuevo sistema para la clasificación de los giros que estos cetáceos hacen sobre sí mismos. [TONY WU NATURE PICTURE LIBRARY Y ALAMY]

El ser humano no actúa simétricamente. La mayoría de la gente se desenvuelve mejor con una mano que con la otra o mantiene mejor el equilibrio sobre una pierna que sobre la otra. Y aquellos que dan giros sobre sí mismos, como los gimnastas, los bailarines o los buceadores, lo hacen preferentemente en un sentido o en otro.

El cerebro tampoco opera de modo simétrico. Esta idea ha arraigado en la psicología popular con la clasificación de las personas según la supuesta dominancia del hemisferio izquierdo (pensamiento analítico) o el derecho (pensamiento creativo). Aunque esta visión «psicopop» descansa en datos discutibles, la idea subyacente del funcionamiento asimétrico del cerebro, que los entendidos llaman lateralidad, está consolidada. Sirvan como ejemplos que el procesamiento del lenguaje radica en el hemisferio izquierdo y el de la información espacial en el derecho.

Puesto que cada hemisferio controla el lado opuesto del cuerpo, el estudio de los comportamientos asimétricos ofrece información acerca del funcionamiento asimétrico del órgano pensante. De ahí que la investigación sobre este aspecto en los animales pueda brindarnos datos sobre la evolución del cerebro.

Lateralidad sin manos

Sin duda, el tipo de lateralidad más familiar para nosotros es el uso dominante de la mano derecha o la izquierda en las actividades cotidianas. La cualidad de ser diestro o zurdo ha sido estudiada en el mundo animal mediante la observación de aspectos tales como la mano con la que los monos suelen asir los objetos, la garra con la que los perros extraen alimento de un recipiente, etcétera. Pero ¿qué se puede hacer cuando el animal estudiado no posee ni manos ni garras? ¿Cómo se estudia la lateralidad en especies como el delfín?

Las asimetrías del comportamiento no solo radican en las extremidades, sino que adoptan formas diversas, puesto que también pueden ser sensitivas, como el mejor o peor desempeño en tareas diferentes según el ojo o el campo visual que empleemos, o los sesgos de giro, por los que se prefiere girar más en una dirección que en otra.

Dado que los diversos tipos de sesgo obedecen a causas diferentes, cuantos más tipos de comportamientos estudiemos en múltiples animales, más completa será nuestra visión de la lateralidad del cerebro y de su evolución.

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