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1 de Diciembre de 2007
Astronaútica

A la Luna y más allá

El hombre vuelve a la Luna. Esta vez con intención de quedarse algún tiempo.

La Luna, un disco luminoso en el negro firmamento, aparece de repente sobre la amplia convexidad del horizonte terrestre. Los cuatro astronautas de la cápsula tripulada Orion han contemplado tan espectacular salida de la Luna varias veces durante los tres días que lleva su astronave orbitando, a 300 kilómetros sobre la Tierra. Pero ahora el piloto está listo para acelerar la nave hacia el lejano satélite por medio de un bien sincronizado impulso de cohete. Llega el aviso por los cascos: "En 10 segundos encendido de inyección translunar...". "Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ya... ignición...": por la tobera del cohete, en el extremo de popa, emergen llamaradas incandescentes. La nave entera —una sucesión de módulos funcionales— se estremece con violencia, de camino ya hacia nuestro vecino celeste más próximo, ese lugar aún misterioso que los humanos no hemos visitado desde hace casi medio siglo. Estamos en 2020 y los estadounidenses se disponen a volver a la Luna. Pero esta vez con el propósito no sólo de ir y volver, sino de establecer una cabeza de puente para una nueva generación de exploradores espaciales.

La cápsula Orion es un componente clave del programa Constellation, ambicioso proyecto de la NASA, que costará muchos miles de millones, de construir un sistema de transporte espacial capaz no sólo de llevar el hombre a la Luna y traerlo de vuelta, sino también de reabastecer la Estación Espacial Internacional y hasta de llevar personas a Marte. Desde que a principios de 2006 se enunció el programa, ingenieros e investigadores de la NASA y de Lockheed-Martin, contratista principal de la Orion, vienen trabajando en el desarrollo de los lanzadores cohete, los módulos de la tripulación y de servicios, las etapas superiores y los sistemas de aterrizaje necesarios para que EE.UU. pueda organizar una campaña de vuelos espaciales tripulados, sólida y económicamente viable, para cuando su actual vehículo, la lanzadera espacial, se jubile en 2010.

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