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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Diciembre 2007Nº 375
Taller y laboratorio

Materiales

Construcción de un dilatómetro

Todos los cuerpos, al calentarse, se expanden en mayor o menor grado. Mediante un dilatómetro medimos el coeficiente de dilatación de distintos materiales.

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Tras su aparente estabilidad dimensional, la materia sólida esconde comportamientos que por conocidos no dejan de revestir importancia. Las dimensiones, o cotas, de un cuerpo sólido dependen de múltiples factores. Algunos materiales se estiran al hidratarse, otros lo hacen con la agresión química del medio; todos cambian su tamaño, en mayor o menor grado, cuando se modifica su temperatura.

Sabemos que las vías del ferrocarril se fraccionan para absorber en las juntas las dilataciones que impone el ciclo térmico de día y noche. Pero, ¿cuál es la magnitud de esa dilatación? Una varilla de hierro de un metro de longitud se dilata por cada grado en que aumenta su temperatura algo más de 12 milésimas de milímetro. La cifra puede parecer insignificante; mas cuando la oscilación térmica es notable, la alteración de la longitud adquiere valores perfectamente perceptibles. Volvamos al ferrocarril. En cualquier región fría de nuestro país, la temperatura del acero de las vías oscila entre -20 ºC y +60 ºC o más. Por tanto, con una amplitud térmica de 80 ºC, nuestra varilla de 1 metro sería casi un milímetro más larga un mediodía de verano que una fría noche invernal.

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