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Cortesía de Norbert Juergens, Universidad de Hamburgo

En el desierto del Namib, en la zona sudoccidental de África, la vegetación no destaca por su abundancia. Sin embargo, en algunas áreas aparecen misteriosos anillos de hierba con el centro yermo, los cuales prosperan a pesar de la escasez de lluvia. Un estudio reciente acaba de esclarecer su origen. Estos «anillos de hadas», como se les suele llamar, serían una consecuencia de la labor de ciertas criaturas diminutas: las termitas.

En el interior y las inmediaciones de tales anillos, cuyo diámetro varía entre uno y cincuenta metros, y cuya presencia puede prolongarse durante décadas, suelen congregarse una gran cantidad de organismos. En un estudio publicado el pasado mes de marzo en la revista Science, sin embargo, los autores refirieron que solo una especie era común a todos ellos: la termita del desierto Psammotermes allocerus. El pequeño insecto se convertía así en el principal candidato para explicar el fenómeno.

¿Cómo se crean los anillos de hadas? Cuando las termitas se agrupan para alimentarse, destruyen la vegetación y dejan vacía una zona de geometría circular que retiene más agua que el terreno circundante. Dichos círculos actúan así como depósito de agua para las termitas, las plantas que crecen en sus bordes y otros organismos sedientos.

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