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1 de Octubre de 2019
Neurociencia

Falsa ilusión de profundidad

Una corrección visual habitual podría distorsionar la percepción del movimiento en tres dimensiones.

El efecto de Pulfrich inverso. La monovisión, una corrección visual habitual en la que la lente colocada ante un ojo se enfoca para la vista de cerca y la del otro para la de lejos, hace que un ojo forme una imagen borrosa a una distancia dada. En el fenómeno denominado efecto de Pulfrich inverso, el cerebro procesa la imagen borrosa en menos tiempo que la nítida. Se crea así la ilusión de que un objeto o persona en movimiento (un ciclista, por ejemplo) parece estar más lejos (izquierda) o más cerca (derecha) de lo que realmente está. Para pecar de precavidos, los investigadores plantean que la lente para ver de lejos debería colocarse en el ojo derecho en los países en que se conduce por la derecha, y en el izquierdo en los que se circula por el lado contrario. [BROWN BIRD DESIGN]

El cristalino del ojo pierde capacidad de enfoque con los años. Una corrección habitual para este problema, la monovisión, consiste en prescribir lentes de contacto o gafas que enfoquen un ojo para la visión de cerca, como la lectura, y el otro para la visión de lejos, como la conducción al volante. Cerca de 10 millones de estadounidenses la usan, pero un nuevo estudio ha descubierto que puede causar una ilusión óptica peligrosa.

Hace casi un siglo, el médico alemán Carl Pulfrich describió un fenómeno óptico llamado hoy efecto de Pulfrich: cuando un ojo ve una imagen más oscura o con menos contraste que el otro, un objeto que se desplace lateralmente (como un péndulo) parece viajar trazando un arco tridimensional. Esto ocurre porque el cerebro procesa la imagen más oscura o con menos contraste con más lentitud que la mejor iluminada o con mayor contraste, un desfase que percibe como tridimensional.

Johannes Burge, psicólogo en la Universidad de Pensilvania, y sus colaboradores han descubierto recientemente que la monovisión causa un efecto de Pulfrich invertido. Invitaron a una serie de participantes a que mirasen a través de un aparato que proyectaba una imagen distinta ante cada ojo (una borrosa y otra enfocada) de un objeto que se movía de lado a lado. Comprobaron así que los observadores procesaban la imagen borrosa un par de milisegundos antes que la nítida, lo cual hacía que el objeto pareciera curvarse ante la pantalla. Aparecía más próximo al observador a medida que se desplazaba a la derecha (si el ojo izquierdo veía la imagen borrosa) o a la izquierda (si la veía el derecho). «Podríamos pensar que no es muy grave», explica Burge, pero basta para que un conductor en un cruce erre en la ubicación de un ciclista en marcha en una distancia equivalente al ancho de un carril (gráfica).

Burge y sus colaboradores preveían justo lo contrario: que el cerebro procesaría la imagen borrosa con más lentitud a causa de su menor contraste, similar al efecto de Pulfrich tradicional. Resolvieron esta paradoja al comprobar que el desenfoque reduce el contraste de los detalles pequeños mucho más que el de los gruesos. Puesto que el cerebro tarda más en procesar los pequeños, la imagen borrosa es procesada antes. Los investigadores publicaron su estudio en agosto en Current Biology.

Douglas Lanska, neurólogo jubilado de la Universidad de Wisconsin que había estudiado el efecto de Pulfrich y no ha formado parte del estudio, califica los hallazgos de «curiosos», pero matiza: «Creo que el modelo ha sobrestimado un poco la repercusión que tiene en condiciones reales». Convendría estudiar el efecto de Pulfrich inverso fuera del laboratorio, opina. Burge y su equipo averiguaron que el efecto puede corregirse tintando la lente borrosa, pues así se crea un efecto de Pulfrich clásico que cancela el inverso. El cerebro también podría compensar las limitaciones de la monovisión, pero según Burge es preciso seguir estudiando el fenómeno. Subraya que esas percepciones erróneas son poco frecuentes, lo cual indica que «en circunstancias normales nuestro sentido de la vista está calibrado de forma exquisita.»

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