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1 de Diciembre de 2011
Partículas elementales

En busca de la última transformación de los neutrinos

El experimento Double Chooz intenta medir un parámetro desconocido del modelo estándar.

DSM/IRFU/SPP

En 1930, Wolfgang Pauli postuló la existencia de una «partícula indetectable» para explicar la aparente no conservación de la energía en la desintegración beta. La hipotética partícula se caracterizaba por carecer de carga eléctrica y poseer una masa nula o muy pequeña, lo que condujo a Enrico Fermi a bautizarla con el nombre de neutrino, «neutrón diminuto». Veintiséis años después de la predicción de Pauli, se detectaban los primeros antineutrinos en las proximidades de un reactor nuclear.

Hoy en día sabemos que los neutrinos abundan en el universo. Sin embargo, apenas interaccionan con la materia, por lo que resultan muy difíciles de detectar: cada segundo, millones de neutrinos atraviesan la palma de su mano sin dejar rastro. También sabemos que existen tres tipos o familias: neutrinos electrónicos, muónicos y tauónicos. Hasta hace un decenio, el modelo estándar de las partículas elementales asignaba a los neutrinos una masa exactamente igual a cero. Al ser leptones sin carga y sin masa, solo experimentarían una de las cuatro fuerzas fundamentales: la interacción débil.

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