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1 de Diciembre de 2012
Medioambiente

Ecosistemas al borde del colapso

Para impedir que medusas, hongos y otros organismos se apoderen de los hábitats sanos, los científicos exploran las redes tróficas y los puntos sin retorno.

ILUSTRACIONES DE PORTIA SLOAN ROLLINGS; GRÁFICO DE JEN CHRISTIANSEN

En síntesis

Las redes tróficas son complejas, pero los modelos matemáticos revelan conexiones críticas que, al ser perturbadas, pueden llevar a un estado diferente, o incluso provocar el colapso del ecosistema.

Una vez que la red trófica ha adquirido un nuevo estado, resulta improbable que retorne a su situación original.

Los experimentos en los lagos Peter y Paul, cerca de la frontera entre Michigan y Wisconsin, demuestran que los modelos pueden predecir los cambios de estado antes de que sucedan, lo que ofrece la oportunidad de intervenir en el ecosistema para restaurarlo.

El lago Peter se halla en lo profundo de un bosque de arces cerca de la frontera entre los estados de Wisconsin y Michigan. Un día de julio de 2008, un grupo de científicos dirigidos por el ecólogo Stephen Carpenter, de la Universidad de Wisconsin-Madison, se acercaron al lago con algunos peces. De una en una, dejaron caer en el agua doce percas americanas (Micropterus salmoides). Antes de abandonar la zona, introdujeron en el lago sensores que medían la claridad del agua cada cinco minutos durante las 24 horas del día.

El grupo realizó otras dos veces el mismo viaje en 2009. En cada ocasión liberaron 15 percas más. Pasaron los meses y el lago atravesó el ciclo de las estaciones. Se heló, se desheló y volvió a bullir de vida. Después, en verano de 2010, experimentó un cambio espectacular. Antes del inicio del experimento, en el lago abundaban carpitas cabezonas (Pimephales promelas), percas sol (Lepomis gibbosus) y otros peces pequeños. Pero esos depredadores antaño dominantes ahora escaseaban, ya que la mayoría habían sido devorados por las percas americanas. Los pocos supervivientes se escondían en los bajíos. Las pulgas de agua y otros animales diminutos, antes consumidos por los peces pequeños, prosperaban con total libertad. Y debido a que los animales diminutos ramonean algas, el agua del lago se había vuelto más clara. Dos años después, el ecosistema permanece en su estado alterado.

La red trófica del lago Peter, desde hacía tiempo en un estado estable, ha adquirido una nueva organización. Carpenter ha provocado esta situación a propósito, como parte de un experimento que está realizando. Analiza los factores que conducen a cambios persistentes en esa comunidad de organismos que se alimentan unos de otros. En décadas recientes, redes tróficas de todo el mundo han sufrido asimismo alteraciones, a veces de modo inesperado, a una escala mucho mayor. Las medusas dominan ahora las aguas frente a las costas de Namibia. Caracoles hambrientos y hongos están infestando las marismas costeras de Carolina del Norte y provocan su degradación. En el Atlántico noroccidental, los bogavantes proliferan mientras el bacalao ha entrado en declive.

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