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1 de Octubre de 2010
Paleoantropología

Cuando el mar salvó a la humanidad

Poco después de la aparición de Homo sapiens se dieron unas condiciones climáticas extremas. Nuestra especie se salvó de la extinción gracias a los recursos que halló en la costa sur de África.

LA CUEVA PP13B, cerca de Mossel Bay, en Sudáfrica, dio refugio a los humanos hace entre 165.000 y 35.000 años, en un momento en que Homo sapiens estuvo a punto de desaparecer. Esos pobladores fueron tal vez los antepasados de toda la humanidad actual. [PER-ANDERS PETTERSON]

En síntesis

Hace entre unos 195.000 y 123.000 años, la población de Homo sapiens cayó en picado porque las condiciones climáticas más frías y áridas hicieron inhabitable gran parte del territorio. Los humanos actuales descendemos de un pequeño grupo de individuos que sobrevivió a la catástrofe.

Gracias a su abundancia en mariscos y plantas comestibles, la costa meridional de Africa constituiría una de las escasas zonas donde los humanos habrían persistido durante la crisis climática.

Las excavaciones realizadas en esa región han proporcionado numerosos restos de la posible población progenitora de los humanos actuales.

Los hallazgos confirman la hipótesis de que las capacidades cognitivas avanzadas aparecieron antes de lo que se pensaba. Estas habrían desempeñado un papel clave en la supervivencia de nuestra especie.

Con una población mundial acercándose a los 7000 millones de personas, es difícil imaginar que Homo sapiens estuvo una vez a punto de extinguirse. Pero diferentes estudios genéticos sobre los humanos actuales indican que en una época remota nuestros antepasados experimentaron un descenso drástico de la población. Aunque se desconozca la cronología exacta sobre el origen de nuestra especie y de ese momento en que casi desapareció, el registro fósil demuestra que, hace unos 195.000 años, nuestra especie habitaba en toda Africa. Por entonces, la vida era plácida, gracias a un clima suave y a la abundancia de alimentos. Pero algo más tarde las condiciones climáticas empezaron a deteriorarse. El planeta entró en el estadio isotópico marino6 (MIS6), un período glacial que duró hasta hace aproximadamente 123.000 años.

No existe un registro detallado sobre las condiciones climáticas durante el estadio isotópico 6. Pero, según los estudios de períodos glaciares posteriores mejor conocidos, se trató de una época fría y árida, con desiertos más extensos que los actuales. Gran parte de las masas continentales resultaban inhabitables. Mientras el planeta era asolado por este régimen glacial, la población humana cayó en picado, desde más de 10.000 individuos hasta unos pocos cientos. Los estudios genéticos dan diferentes estimaciones sobre la fecha en que se produjo ese cuello de botella y la merma de población, pero todos indican que los humanos actuales descendemos de un pequeño grupo que vivió en algún lugar de Africa durante la fase glacial.

Inicié mi carrera de arqueólogo en el este de Africa, donde estudiaba el origen de los humanos anatómicamente modernos. Pero mi interés empezó a cambiar cuando, a principios de los años noventa, los genetistas propusieron la existencia de un cuello de botella evolutivo. Los humanos actuales presentamos una escasa diversidad genética, en comparación con otras especies de tamaño poblacional y distribución geográfica más reducidos. Ello se explica por la presencia de un colapso poblacional en los primeros Homo sapiens. Me preguntaba entonces en qué lugar lograron sobrevivir nuestros antepasados a la catástrofe climática. Sólo un puñado de regiones africanas habría contado con suficientes recursos naturales para abastecer a grupos de cazadores-recolectores. Los paleoantropólogos han debatido intensamente sobre la localización de la zona ideal. La costa meridional de Africa, rica en moluscos y plantas comestibles a lo largo del año, podía haber constituido un buen refugio durante esa época rigurosa. En 1991, decidí trabajar allí y buscar yacimientos que conservasen restos del estadio isotópico 6.

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