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  • Agosto 2017Nº 491
De cerca

Astronomía

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El cielo en la Tierra

El Jardín de la Galaxia cumple diez años.

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En 2007 se inauguró, en el Santuario de los Jardines de la Paz de Paleaku, en Kona (Hawái), el Jardín de la Galaxia, un jardín de 30 metros de diámetro que constituye el primer modelo a gran escala y explorable de la Vía Láctea realizado en el mundo. El proyecto nacía de la adaptación del Retrato de la Vía Láctea, un mural encargado por el Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsoniano en Washington D.C. en el que los autores colaboraron en 1992.

En esta versión botánica de nuestra galaxia, las nebulosas que originan las estrellas están representadas mediante flores. Las nebulosas forman estrellas, del mismo modo que las flores dan lugar a semillas. Esas estrellas se dispersan igual que las semillas y, con el tiempo, acaban devolviendo su gas a la galaxia para formar nuevas nebulosas y estrellas, un ciclo que puede simbolizarse a través del crecimiento de las plantas. Predomina un arbusto de hojas moteadas. Es muy fácil imaginar que sus manchas corresponden a estrellas, salvo que debería haber muchas más (alrededor de un millón por hoja) para igualar el número de astros que hay en ese pedazo de galaxia.

A esta escala, 1 metro representa unos 3000 años luz; 1 centímetro, unos 33 años luz. La distancia del Sol al centro de la galaxia, 26.000 años luz, es aquí de unos 8 metros. El Sol y la mayoría de las estrellas que pueden apreciarse a simple vista se encuentran en la misma hoja. Todas las demás estrellas que forman las familiares constelaciones están dentro de una esfera imaginaria del tamaño de un balón de baloncesto alrededor del Sol.

En la parte central se halla la barra galáctica, definida por rocas y plantas. Con un tamaño, forma y orientación correctos, apunta casi directamente al Sol. En el mismo centro brota una fuente que simboliza el agujero negro supermasivo del centro galáctico.

Cuando se cumple el décimo aniversario de este proyecto divulgativo, nos alegra anunciar que se están construyendo dos nuevos «jardines galácticos»: uno en los terrenos de la Fundación de Educación Aeroespacial de Delaware y otro en Pamplona, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y el Planetario de esta localidad. Dado que ambos se hallan en climas diferentes al de Hawái, sus jardineros han tenido que encontrar otras plantas, árboles y flores para representar las distintas partes de la galaxia. Esperamos que estos nuevos jardines incorporen avances como el descubrimiento de la galaxia enana de Sagitario o la nueva estructura del brazo de Orión.

[El artículo completo (PDF) incluye un reportaje fotográfico de 2 páginas con imágenes detalladas del Jardín de la Galaxia.]

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