Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Agosto 2017Nº 491
Apuntes

Bioquímica

Gratuito

Orugas devoradoras de plástico

Larvas que ingieren y degradan el polietileno podrían inspirar nuevas aplicaciones industriales.

Menear

Cada año la humanidad produce más de 300 millones de toneladas de plástico. Casi la mitad acaba abocada en los vertederos y hasta 12 millones contaminan los mares. Hasta el momento no existe un modo sostenible de deshacerse de ellas, pero un novedoso estudio plantea una posible solución que radicaría en el estómago de una oruga voraz.

Investigadores del Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) y de la Universidad de Cambridge han descubierto que las larvas de la polilla de la cera (Galleria mellonella) pueden degradar con rapidez el polietileno, que supone el 40 por ciento del plástico fabricado. El equipo depositó 100 orugas de la polilla en una bolsa de compra comercial durante 12 horas, y en ese plazo engulleron y degradaron unos 92 miligramos, más o menos un 3 por ciento de ella. Para confirmar que la masticación de las larvas no era la responsable de la degradación del polietileno, los investigadores trituraron algunas de ellas hasta reducirlas a pasta y aplicaron esta sobre películas de plástico. Catorce horas después, las películas habían perdido el 13 por ciento de su masa, presumiblemente descompuesta por las enzimas digestivas de las larvas.

El análisis de las películas degradadas detectó pequeñas cantidades de etilenglicol, un producto resultante de la degradación del polietileno, lo que confirmaba que se había producido biodegradación. El descubrimiento ha sido publicado a inicios de año en Current Biology.

Uno de los autores, Federica Bertocchini, bióloga del IBBTEC, afirma que la capacidad de las larvas para digerir su alimento básico (la cera de abeja) también les permite digerir el plástico. «La cera es una mezcla compleja de moléculas, pero el enlace básico del polietileno, el que existe entre átomos de carbono, también lo es», explica. «La oruga de la cera desarrolló un mecanismo para romper ese enlace.»

Jennifer DeBruyn, microbióloga de la Universidad de Tennessee, ajena al estudio, afirma que no es ninguna novedad que un ser vivo descomponga el polietileno. Lo novedoso con respecto a estudios pasados es el ritmo de la degradación. En su opinión, el paso siguiente será identificar al responsable de la descomposición. ¿Se trata de una enzima sintetizada por la propia oruga o por su flora intestinal? Bertocchini coincide con ello y espera que el descubrimiento de su equipo permita utilizar algún día la enzima para descomponer tanto el plástico que acaba en los vertederos como el disperso en los mares. Pero vislumbra el uso de esa sustancia en algún tipo de proceso industrial, no meramente como «millones de orugas volcadas sobre el plástico».

Más información: «Larvas que comen plástico» (Noticia web)

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados