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  • Agosto 2017Nº 491
Apuntes

Medioambiente

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Una isla ahogada en plástico

Un atolón del Pacífico está cubierto por 18 toneladas de basura.

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La isla de Henderson, un diminuto y deshabitado atolón coralino del Pacífico Sur, apenas podía ser más remota: la ciudad más cercana se encuentra a unos 5000 kilómetros. Sin embargo, cuando Jennifer Lavers, ecotoxicóloga marina del Instituto de Estudios Marinos y Antárticos de Tasmania, se aventuró allí hace dos años para estudiar los intentos de erradicar roedores invasivos, se encontró con que ese lugar, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO y antes intacto, estaba inundado de basura: 17,6 toneladas, según una estimación conservadora de la experta, casi todas ellas de plástico. (La basura se origina en otras partes, pero llega a Henderson por acción del viento y las corrientes oceánicas.) En un tramo especialmente sucio halló 672 piezas visibles de desechos por metro cuadrado, más otras 4497 enterradas en la arena en la misma área. Los detalles se han publicado en PNAS.

Al comparar los datos con los de un estudio de 1991 sobre los atolones de Ducie y Oeno, los investigadores concluyen que hay entre 200 y 2000 veces más basura en Henderson ahora que en esas dos islas vecinas en aquel entonces. Fragmentos de plástico no identificables, gránulos de resina y material de pesca formaban el grueso del total (gráfica), aunque también encontraron cepillos de dientes, chupetes, cascos de obra, pedales de bicicleta y un juguete sexual. Cada día llegan miles de nuevos objetos, lo que impide cualquier intento práctico de limpieza, explica Lavers. Mientras tanto, numerosas costas del mundo podrían enfrentarse a una amenaza similar. «Vaya a donde vaya, por lejos que esté de la sociedad, lo que me encuentro es plástico», concluye la investigadora.

 

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