Si el mundo tuviese 100 habitantes

Un ejemplo práctico de cómo acercar la estadística a públicos de toda condición.

GETTY IMAGES/WILDPIXEL/ISTOCK

Solemos utilizar la palabra estadística con dos significados: para referirnos a una colección de datos («una estadística») o para nombrar la ciencia que trata de inferir regularidades o propiedades de un fenómeno o población («la estadística»). Ambas tienen, en cierto modo, su correlato técnico: la estadística descriptiva y la inferencia estadística, respectivamente.

La estadística descriptiva se dedica a recolectar datos para describir el mundo. Pero las listas de números, «las estadísticas», nos resultan áridas y muchas veces opacas, por lo que la presentación de los datos resulta crucial. Hacer hablar a los números es una mezcla de ciencia, tecnología y arte. En 1990, la ambientóloga Donella Meadows publicó un informe titulado «¿Quién vive en la aldea global?». El término aldea global había sido acuñado unas décadas antes por el filósofoy sociólogo Marshall McLuhan para transmitir la idea de un mundo interconectado, y el informe de Meadows resumía el estado de los 5330 millones de seres humanos que poblaban la Tierra en aquel momento.

Ya la propia cifra de 5330 millones queda fuera de nuestra experiencia cotidiana. Sin embargo, Meadows deseaba que la información que podía desprenderse de los datos estadísticos fuera clara y comprensible para el público más amplio posible. De hecho, pensaba en los niños —parece de recibo que los más pequeños tengan derecho a conocer qué mundo han recibido como herencia—, así que la sencilla idea de Meadows consistió en reducir la población de la Tierra a una «aldea» de tan solo mil habitantes, pero manteniendo proporcionalmente sus características. Con ello evitaba el uso de grandes cifras y porcentajes, que para muchas personas resultan intimidatorios y generan rechazo cognitivo. Para ello, Meadows tuvo que definir un cierto número de indicadores que, con un grado alto de confianza, representaran a la población mundial.

Desde su alumbramiento, el mundo en miniatura de Meadows ha resonado en las redes sociales mediantevídeos e infografías conel lema «Si el mundo tuviese 100 habitantes», donde se nos presentan características que comparte al menos el uno por ciento de la población mundial. Por tanto, si estamos hablando de 7000 millones de personas, solo se tienen en cuenta rasgos que afecten a, al menos, 70 millones de habitantes (una razón por la que, por ejemplo, los habitantes de Oceanía no figuran en el desglose por continentes que muestra la infografía adjunta). Desde un punto de vista pedagógico, la idea de reducir nuestro planeta a un pequeño pueblo donde conocemos a todos sus moradores solo puede calificarse de brillante.

De 2006 a 2016

Los vídeos e infografías más recientes que he podido encontrar muestran datos de 2006, cuando nuestro planeta albergaba unos 6500 millones de almas. La infografía que presentamos aquí está realizada con datos de 2016, cuando la población mundial ascendía a 7500 millones de personas, y se han extraído del proyecto pedagógico 100 people: A world portrait. Esta iniciativa ha determinado distintas variables que representan algunas de las características más comunes de la población mundial, como el género, la edad, la geografía, la religión o la lengua materna, las cuales nos dicen cuán iguales o diferentes somos.

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