Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

Retos en el desarrollo de fármacos

¿Por qué la mayoría de los medicamentos experimentales suspenden los ensayos clínicos por falta de eficacia?

© ARTSANOVA/ISTOCKPHOTO

Es un hecho incontrovertible que lanzar nuevos fármacos al mercado conlleva cada vez más costes, dificultades y tiempo (una media de quince años). Una de las razones de ello es que las nuevas sustancias pretenden tratar enfermedades con causas complejas o no del todo entendidas (como el alzhéimer). Además, muchas veces los modelos preclínicos (los estudios previos a los ensayos con humanos) no son suficientemente predictivos. A ello hay que añadir la existencia en el mercado de otros productos con las mismas indicaciones y las mayores exigencias de las agencias reguladoras con respecto a la seguridad —algunos medicamentos comercializados desde hace décadas tendrían muy complicada su aprobación si se les aplicaran los criterios actuales.

La búsqueda de un fármaco necesita dos elementos básicos. Por un lado, el hallazgo de una diana farmacológica válida, es decir, algún componente de la maquinaria celular con la que interaccione el futuro agente terapéutico, de modo que este produzca su efecto. Por otro, la nueva molécula debe mostrar ciertas propiedades como fármaco. Debe presentar una farmacocinética aceptable, es decir, que cuando se administre se mantenga en unos niveles plasmáticos a los que pueda ejercer su acción durante un tiempo suficiente con una dosificación razonable (no tendría sentido un medicamento que hubiera que administrar cada 30 minutos). Igualmente, no debe producir efectos secundarios tóxicos o, si los produce, deben ser mínimos y manejables.

La investigación farmacológica se basa en el método de prueba y error: a partir de una molécula inicial que muestra solo en parte las propiedades buscadas, se van haciendo modificaciones químicas que van mejorando su comportamiento hasta conseguir el fármaco candidato, o experimental. Este tendrá que demostrar su eficacia en modelos animales de la enfermedad, así como un perfil toxicológico aceptable, antes de ser ensayado en humanos, en quienes deberá también verificarse su eficacia y seguridad.

Artículos relacionados

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.