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La fórmula de la inclusión

La ciencia y la tecnología son los principales motores de la sociedad. ¿Quién los impulsa?

EDEL RODRIGUEZ

La colaboración entre investigadores viene siendo habitual en ciencia y tecnología en los últimos años. La vida intelectual tiene un carácter cada vez más transnacional. Circula por los centros de excelencia de todos los continentes, interconectados por comunicaciones de gran velocidad y alcance. En nuestros informes El estado de la ciencia global hemos tratado el tema de la colaboración en dos ocasiones; el año pasado lo enfocamos en la innovación y, el anterior, en la investigación básica. Esta vez lo abordamos centrándonos en las personas.

El término diversidad es la forma abreviada con la que nos referimos al gran esfuerzo que supone reformar la sociedad, para que todas las personas —no solo los privilegiados— tengan acceso a la vida política, la cultura y la búsqueda de la felicidad. Puesto que se trata de un tema demasiado ambicioso para abarcarlo en este informe, nos hemos ceñido al campo de la ciencia y sus actividades. Como sentimos predilección por los datos y las pruebas, aprovechamos esta oportunidad para centrarnos en las bases empíricas de la diversidad, que a menudo se pierden en los debates más generales.

Se ha comprobado que la pluralidad resulta fundamental para que la investigación y la innovación avancen con eficacia. En la bibliografía queda claro que se asocia a calidad y eficacia de los equipos de trabajo. Katherine W. Phillips nos explica en su artículo [véase «Beneficios de la diversidad social», en este mismo número] que, cuando colaboramos con personas que no son como nosotros, solemos trabajar con ahínco y prepararnos más a fondo a la hora de poner en orden nuestros argumentos; como consecuencia, obtenemos mejores resultados. La diversidad beneficia a los equipos precisamente porque reaccionamos de forma distinta cuando tratamos con personas diferentes a nosotros. Si el objetivo final es la excelencia, la diversidad constituye un ingrediente esencial.

Otros artículos del informe especial Estado de la ciencia global 2014

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