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Actualidad científica

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  • Investigación y Ciencia
  • Marzo 2019Nº 510
Hace...

Historia de la ciencia

Gratuito

Hace 50, 100 y 150 años

Recopilación de noticias publicadas en Scientific American.
Por Daniel C. Schlenoff

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1969
Contaminación térmica

«Parece que en EE.UU. el uso de las aguas de ríos, lagos y estuarios para la refrigeración industrial puede extenderse tanto en las décadas futuras que puede suponer una amenaza importante para los peces y la vida acuática en general. La descarga de calor residual en las aguas naturales está empezando a conocerse como contaminación térmica. Lo que les alarma a los ecologistas es que, con la creciente construcción de grandes centrales eléctricas nucleares, en los años venideros se prevé que la producción de energía eléctrica se multiplicará por nueve. En Gran Bretaña, donde las corrientes son pequeñas, el agua escasea y la vida acuática goza de gran aprecio, el recurso artificial elegido para deshacerse del calor residual ha sido el uso de torres de enfriamiento.»

«A un cuásar»

«Brilla, brilla, pequeño cuásar,
aspirante a la navaja de Occam:
¿estás cerca o estás lejos?
¿Eres una nebulosa o una estrella,
emitiendo toda esa energía
como una galaxia cualquiera?
Tu mensaje desde lo oscuro,
¿lo envían positrones o quarks?
Las líneas de tu espectro,
aunque bastante tenues,
solo nos dicen lo que no eres.
¿Qué raro fenómeno participa
en este enigma, aún no resuelto?
Stanley A. Bell, Laguna Hills
(California)»

El autor se inspiró en el poema de John Updike, publicado en el número de enero de 1969 de Scientific American, y en el artículo sobre objetos cuasiestelares de Geoffrey Burbidge y Fred Hoyle, del número de diciembre de 1966.

1919
Sobre el horario de verano

«Cuando se nos informó de que una disposición adicional al proyecto de ley de asignaciones agrícolas pretendía eliminar la ley sobre el horario de verano sufrimos una aguda conmoción. Cuando nos enteramos de que tal oposición se debía sobre todo a los agricultores, nuestro asombro se acentuó. Por supuesto que se levantan temprano, pero el trabajo de primera hora empieza con las rutinas caseras. Gran parte de las tareas en el campo no puede hacerse hasta que el rocío se haya disipado. El año pasado los agricultores tuvieron dificultades con los asalariados que insistían en acabar la jornada de acuerdo con el nuevo horario de verano. Y aunque parezca raro, las vacas se negaban tercamente a volver a los establos cuando el sol se hallaba en lo más alto. No obstante, hubo un auténtico ahorro en las facturas de la luz que no podemos permitirnos ignorar.»


Cámara de cine Akeley

«Mientras realizaba un minucioso trabajo científico en la jungla africana, Carl E. Akeley, del Museo de Historia Natural de Nueva York, encontró que, para las variadas situaciones del trabajo de campo, la cámara de cine corriente resultaba inadecuada y poco fiable. Concibió así los principios de la cámara que lleva su nombre. Brevemente, la cámara Akeley es un aparato individual, en el sentido de que el usuario puede, él solo, transportar la cámara, los rollos y el trípode y montarlos sin ayuda. Está provista de dos lentes gemelas, una para la película y la otra para el enfoque. Esa disposición permite observar la imagen en el visor, arriba a la derecha, mientras se acciona la cámara. Así, el operador puede saber siempre si la imagen está enfocada, ya que ve exactamente lo que la película está captando en cada instante. No cabe la menor duda de que la cámara Akeley es un aparato muy adecuado para filmar objetos en movimiento rápido, como lanchas motoras, aeroplanos, atletas, etcétera.»


1869
El canal de Panamá

«El honorable Caleb Cushing ha regresado de la capital de Colombia, la más septentrional de las repúblicas sudamericanas, adonde fue enviado por el Departamento de Estado. El borrador del tratado que allí negoció sobre el derecho de paso de una vía de navegación a través del istmo de Darien, o Panamá, se halla ahora en el Senado para su ratificación. El proyecto de comunicar los dos océanos mediante una incisión que atraviese la unión que enlaza los dos grandes continentes no es nuevo.

En 1843, el Gobierno francés envió a los señores Napoléon Garella y J. de Courtines para estudiar las posibilidades. Su informe se mostraba favorable a construir un paso por debajo de la cadena divisoria de Ahoga Yegua en forma de túnel de 5,3 kilómetros de longitud. Probablemente la mayoría de nuestros lectores conozca la desastrosa expedición del teniente Strain [de la Armada de EE.UU., 1843]. Un túnel de ferrocarril de apenas 6 metros de ancho es posible, pero uno que admita barcos es una proeza que podría espantar incluso a la ingeniería más moderna. Ahora, empero, se propone un canal, y sin túneles.»

El canal de Panamá no se inauguró hasta 1914.

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