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1 de Marzo de 2019
Astrofísica

Polvo de supernovas

La sílice, un compuesto común en la Tierra, podría haberse originado en violentas explosiones estelares.

El remanente de supernova G54.1+0.3. [NASA, JPL-Caltech, CXC, ESA/NRAO y J. Rho, Instituto Seti]

Hace tiempo que los astrónomos sostienen que la frase «somos polvo de estrellas» es mucho más que una expresión lírica. Ahora, un nuevo hallazgo ha añadido un verso a esta poesía cósmica.

Se ha detectado polvo de sílice (un compuesto muy común en la corteza terrestre, las playas, el hormigón y hasta los teléfonos móviles) en los restos de dos supernovas de la Vía Láctea. Las observaciones, descritas el pasado mes de octubre en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, ofrecen el primer indicio directo de que la sílice podría formarse en explosiones estelares.

«Se trata de un gran resultado, ya que algo tan común en la Tierra se habría creado en las explosiones más violentas del universo», indica Haley Gómez, astrónoma de la Universidad de Cardiff y coautora del estudio. «Es la historia de un origen.»

Los astrónomos llevan largo tiempo preguntándose por la génesis del polvo cósmico, ya se encuentre formado por sílice, carbono o hierro. Hasta hace poco, pensaban que se creaba cuando las estrellas parecidas al Sol llegaban a su vejez y expelían potentes vientos, cuyo gas se condensaba después en granos de polvo. Sin embargo, cuando detectaron polvo en galaxias tan lejanas que solo pudieron haberse formado poco después de la gran explosión —mucho antes de que las estrellas similares al Sol hubieran tenido tiempo de evolucionar— concluyeron que tenía que haber otra fuente.

Aunque comenzaron a sospechar que ese polvo debió formarse en explosiones de supernova, no ha sido hasta hace poco que han detectado algunos remanentes de supernovas cercanas con polvo en su seno. Mikako Matsuura, astrónoma también de Cardiff pero que no participó en el nuevo estudio, dice estar emocionada ante esas pruebas adicionales.

Si las supernovas del cosmos primitivo también crearon sílice, los primeros planetas del universo bien pudieron haberse parecido a nuestro pequeño punto azul pálido. «Es realmente interesante saber que pudo haber planetas similares a la Tierra tan pronto», concluye Gómez. «No es necesario esperar 13.000 millones de años.»

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