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  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2014Nº 451
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Medicina

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¿Afecta el colesterol a los tumores de mama?

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Hace tiempo que los investigadores se preguntan por qué algunas mujeres con factores de riesgo cardíaco presentan más probabilidades de contraer cáncer de mama. Según dos estudios recientes, los niveles altos de colesterol podrían tener mucho que ver.

En las mujeres, la mayoría de los tumores de mama aparecen debido a la acción de los estrógenos. La unión de estas hormonas a un conjunto de proteínas localizadas en el tumor, llamadas receptores, estimula el crecimiento tumoral. Por ello, cuando Philip Shaul, pediatra y biólogo del Centro Médico Suroccidental de la Universidad de Texas, y sus colaboradores supieron que un metabolito del colesterol activaba los receptores estrogénicos, sospecharon que podían estar ante un hallazgo importante. En 2008, en colaboración con Donald McDonnell, biólogo especialista en cáncer de la Universidad Duke, demostraron que el metabolito del colesterol 27-HC fomentaba el crecimiento tumoral en las células de mama humanas cancerosas.

A partir de ese trabajo, Shaul y McDonnell han demostrado en sendos estudios independientes aparecidos en noviembre de 2013 en Cell Reports y Science, respectivamente, que el 27-HC induce el crecimiento tumoral en ratones portadores de tumores de mama humanos con receptores estrogénicos. A partir de muestras de mujeres atendidas en su hospital, Shaul comprobó que los niveles de 27-HC en el tejido mamario sano de las pacientes con cáncer de mama eran tres veces superiores a los de las mujeres sin cáncer; en las células tumorales, dichos niveles eran 2,3 veces mayores. Asimismo, las pacientes con concentraciones bajas de una enzima que degrada el 27-HC de los tumores mostraron una menor probabilidad de supervivencia. McDonnell también constató que los ratones alimentados con dietas ricas en grasas o colesterol tenían una probabilidad mayor de sufrir cáncer de mama que los roedores que llevaban una dieta normal. Según Sérgio Dias, biólogo del Instituto de Medicina Molecular de Lisboa, ambos artículos sitúan al ­27-HC en el candelero de la investigación del cáncer de mama.

Aún se ignora cómo influye el colesterol sanguíneo en el riesgo de padecer cáncer de mama, ya que Shaul no halló ningún vínculo congruente entre los niveles de 27-HC en los tumores y las concentraciones de colesterol en sangre. «Sin embargo, algunos subgrupos de mujeres hipercolesterolémicas podrían presentar un riesgo mayor», advierte el investigador.

Los hallazgos podrían tener importantes consecuencias terapéuticas. Consolidan la idea, respaldada ya por un estudio, de que el efecto hipocolesterolemiante de las estatinas puede frenar la progresión de ciertos tipos de cáncer de mama. Y, dado que entre el 30 y el 65 por ciento de las mujeres con tumores de mama estrogénicos no responde a los fármacos que reducen la producción de dichas hormonas, estos estudios sugieren que, en algunas de ellas, podría haber un impulsor del cáncer totalmente distinto, concluye Shaul.

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