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1 de Abril de 2014
Robótica

Cómo construir un robot pulpo

Inteligente, fuerte y flexible, el pulpo está inspirando el desarrollo de una nueva clase de robots blandos, con múltiples articulaciones y todo tipo de destrezas.

REINHARD HUNGER

En síntesis

El pulpo posee una inteligencia y una fuerza física impresionantes. Puede introducir su musculoso cuerpo en espacios diminutos o mudar rápidamente el color y la textura de su piel para escapar de sus depredadores.

Desde hace unos años, una colaboración internacional intenta desarrollar un robot blando que imite las múltiples habilidades de estos cefalópodos. Al mismo tiempo, sus avances contribuirán a esclarecer la biología del pulpo.

Los investigadores ya han conseguido fabricar un pulpobot de cuatro patas que se arrastra y cambia de color, así como tentáculos artificiales recubiertos con «piel» de silicona que se enrollan alrededor de lo que tocan.

Los pulpos son una de las criaturas marinas más complejas, extrañas e inteligentes que existen. Pueden encogerse hasta pasar por un hueco del tamaño de una moneda, tirar de un objeto con una fuerza de casi mil newtons y cambiar en un instante el color y la textura de su piel. Con un cerebro del tamaño de una nuez, son capaces de abrir un frasco de píldoras a prueba de niños para conseguir un pedazo de cangrejo. Ante tal repertorio de habilidades, solo era cuestión de tiempo que los ingenieros comenzaran a preguntarse cómo fabricar un robot que los imitase.

El Proyecto Integrador OCTOPUS ha reunido a un grupo de expertos decididos a abordar la cuestión. Esta colaboración internacional trabaja en el desarrollo de un pulpo robótico autónomo que, al igual que el molusco, lleve a cabo tareas imposibles para un robot con articulaciones rígidas.

Cecilia Laschi, investigadora especializada en biorrobótica de la Escuela Santa Ana de Estudios Avanzados de Pisa, coordina el proyecto. En 2010, su grupo completó un prototipo de tentáculo. Ahora intentan construir el resto del cuerpo, desde el manto superior a la punta de las extremidades. Pretenden crear un robot submarino que se mueva como un pulpo y que maniobre en espacios angostos, algo que resultaría de gran valía en tareas de búsqueda, rescate y exploración. Con todo, puede que la meta más interesante del proyecto sea demostrar la posibilidad de fabricar un robot compuesto en su totalidad por partes blandas.

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