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1 de Diciembre de 2019
Microbiología

Siguiendo la pista a humanos y microbios

La segunda fase del Proyecto Microbioma Humano muestra las alteraciones microbianas asociadas a varios procesos patológicos.

las alteraciones de la microbiota del epitelio intestinal asociadas a la enfermedad inflamatoria intestinal han sido una de las cuestiones abordadas en la segunda fase del Proyecto Microbioma Humano. [GETTY IMAGES/MARCIN KLAPCZYNSKI/ISTOCK]

La medicina de precisión puede definirse como «una estrategia emergente de tratamiento y prevención de enfermedades que tiene en cuenta la variabilidad individual en los genes, el ambiente y el estilo de vida de cada persona». Ahora, varios estudios del Proyecto Microbioma Humano Integrativo (iHMP, por sus siglas en inglés), de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos, proporcionan un recurso de datos microbianos y humanos relacionados con la progresión de dos enfermedades (diabetes de tipo 2 y enfermedad inflamatoria intestinal) y el embarazo. Tal recurso contribuirá a conocer los microorganismos asociados a un hospedador y las interacciones que establecen con él, lo que será de gran valor para las estrategias de la medicina de precisión del futuro. Los estudios se han publicado en varios artículos en Nature y Nature Medicine.

 

Conocimiento previo
Durante muchos años, la investigación sobre enfermedades crónicas se había centrado exclusivamente en células y procesos humanos. Pero, hace casi una década, el análisis de los microorganismos que viven en el cuerpo (la microbiota) y de sus genomas colectivos (el microbioma) dio lugar a informes destacables, como el del Proyecto Metagenómica del Sistema Intestinal Humano (MetaHIT), de la Unión Europea, y el Proyecto Microbioma Humano (HMP), de Estados Unidos. Como consecuencia de ellos, la atención pasó a la posible relación entre la microbiota y las enfermedades humanas. Esos trabajos respondieron al impulso que experimentó la investigación microbiológica a raíz de los avances en las herramientas de análisis molecular y genómico, un impulso que no ha cesado desde entonces.

Desde la publicación de la primera oleada de artículos fundamentales sobre el microbioma, el conocimiento de los habitantes microbianos de nuestro cuerpo ha aumentado enormemente. Con el tiempo, ha ido creciendo el tamaño de las muestras, el detalle de la cobertura genómica y la complejidad del diseño experimental. Se han desarrollado métodos de análisis adaptados a los retos específicos que plantea la manipulación de las muestras del microbioma (como el almacenamiento, el transporte y la extracción de ADN), así como a la dificultad estadística que supone tratar los datos del microbioma. Estos avances han proporcionado una visión inicial de las complejas interacciones que se dan entre los microbios y nuestro cuerpo, así como el modo en que estos cambian en la salud y en la enfermedad. Ello ha permitido establecer la relación entre las alteraciones microbianas y la enfermedad para una amplia gama de trastornos crónicos.

Interrogantes pendientes
Sin embargo, sigue habiendo una gran brecha entre la comprensión actual de los procesos microbianos y la capacidad de aplicar dicho conocimiento al desarrollo de tratamientos. Se está produciendo una transición que debería permitirnos pasar de tener solo información sobre asociaciones con enfermedades a entender los mecanismos que las causan.

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