Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Mayo de 1986
Informática

Evolución vegetal simulada por ordenador

Los ordenadores constituyen herramientas adecuadas para someter a ensayo las hipótesis, de carácter intrínsecamente estadístico, de la biología evolutiva. ¿Cómo recrean las tendencias fundamentales de la evolución vegetal?

Se encuentran los biólogos evolutivos con un grave obstáculo a la hora de verificar sus teorías: a menudo, las hipótesis en que se basan no predicen situaciones concretas y de fácil falsación. Antes bien, tratan de describir tendencias estadísticas generales a las que se ajustarían poblaciones muy numerosas al cabo de intervalos temporales prolongados. Por otra parte, los organismos involucrados en esas hipótesis, y los ambientes que les rodearon, quizá hayan desaparecido hace centenares de millones de años, como es el caso de la evolución de las primeras plantas terrestres. Así, trazada ya en detalle la historia evolutiva de un linaje por paleobotánicos, paleozoólogos o genetistas, les resulta aún imposible ofrecer respuestas definitivas a ciertas cuestiones fundamentales: ¿por qué se dan los patrones de evolución observados? ¿qué proporción de lo que muestra el registro fósil debe atribuirse al azar y cuál a procesos bióticos claramente definidos y a presiones selectivas?

Disponemos hoy de una herramienta adecuada para verificar las hipótesis evolutivas: el ordenador. Capaz de manejar grandes conjuntos de datos y de efectuar cálculos e iteraciones con rapidez, el investigador puede elaborar con él modelos de procesos evolutivos complejos. Esas técnicas permiten someter a examen muchas de las nociones elaboradas intuitivamente por los biólogos acerca de las interacciones que se establecen entre organismos y ambientes. En ello han trabajado el autor y sus colegas Vincent Kerchner y Thomas D. O'Rourke, de la Universidad de Cornell, quienes han sometido a ensayo las consecuencias matemáticas de diversas nociones de la evolución vegetal.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.