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  • Febrero 2019Nº 509
Historia de la ciencia

Historia de la ciencia

Artesanos, técnicos y prácticos

Los otros protagonistas de la cosmografía ibérica moderna.

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El mundo de la ciencia ha contraído importantes deudas históricas con las culturas artesanales y el conocimiento práctico. Sin embargo, este vínculo no siempre ha sido reconocido. En general, ha sido considerado desde el punto de vista de antiguas dicotomías como la que distingue entre artes liberales y artes mecánicas, trabajo mental y trabajo manual, o, en definitiva, artesanos y eruditos. Estas divisiones no han hecho sino crear escisiones que dificultan nuestra comprensión de la ciencia.

Hallamos una manifestación clara de ese problema en la ciencia moderna, un tipo de saber que todos identificamos con la emergencia de una nueva filosofía natural y con la Revolución Científica, como si «nuevos», «modernos» y «revolucionarios» fueran únicamente aquellos astrónomos, matemáticos y filósofos geniales que leyeron e interpretaron la naturaleza provistos con nuevos instrumentos y un nuevo método, el método experimental.

Por poner solo un ejemplo, todavía hay quien piensa que la primera circunnavegación al globo de Magallanes y Elcano —aprovechando que se celebra este año su quinto centenario— pertenece al ámbito de la técnica y no al de la ciencia, como si descubrir las montañas de la Luna hubiese sido un hallazgo mucho más sofisticado y revelador que navegar durante meses observando el cielo. Unos eran eruditos; otros, artesanos. Ambos, modernos.

Pero ese método moderno no era nuevo y mucho menos revolucionario. Lo que era nuevo era el contexto, marcado por la Europa de los imperios, por su obsesión expansionista, por la época global que transcurre entre 1400 y 1800. La llamada Revolución Científica fue una consecuencia de una época genuinamente convulsa, cambiante y transformadora que afectó a todos los ámbitos de la vida humana. Esta época modificó nuestra forma de ver el mundo y de hacer ciencia. Y en esa nueva ciencia, producida en un contexto extraordinario, intervinieron no solo los célebres padres de la modernidad (Galileo, Descartes y Newton), sino también muchos otros individuos y colectivos (artesanos, indígenas, navegantes, soldados, misioneros, curanderos y un largo etcétera).

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