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  • Febrero 2019Nº 509
Panorama

Educación

Estrategias para mejorar la formación de los profesores de ciencias

Los futuros docentes deberían dedicar más tiempo a las prácticas en clase y aprender a conectar con los alumnos.

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Si pasas tiempo con criaturas, enseguida te das cuenta de que Carl Sagan tenía razón cuando decía: «Todos los niños nacen científicos...». Si pasas un rato con cualquier estudiante de secundaria, se hace evidente que la segunda parte de la cita de Sagan también es correcta: «…después nosotros se lo extirpamos. Algunos consiguen burlar al sistema y mantienen intactos su asombro y entusiasmo por la ciencia».

Los intentos por cambiar esta dinámica se centran cada vez más en los profesores. Sobre todo, en su formación y en la forma de interactuar con los alumnos. En EE.UU., los Estándares de Ciencias para la Próxima Generación (NGSS, por sus siglas en inglés) desarrollados por el Consejo Nacional de Investigación estadounidense describen el modo en que los docentes pueden suscitar las preguntas de los estudiantes, alimentar su curiosidad y mejorar sus conocimientos sobre los conceptos científicos. Asimismo, las últimas técnicas de formación del profesorado resaltan la importancia de las prácticas en clase para mejorar la enseñanza de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (CTIM o, su equivalente en inglés, STEM).

Los métodos de enseñanza se han basado durante largo tiempo en «la retórica de las conclusiones bien establecidas», según Jonathan Osborne, experto en didáctica de las ciencias de la Universidad Stanford. «El paradigma dominante con el que funciona la mayoría de los profesores es: “Yo sé y tú no sabes, y estoy aquí para comunicártelo y explicártelo”. Y el problema es que sabemos que esto no funciona», comenta Osborne.

Ese enfoque no solo desagrada a los estudiantes, sino que puede resultar perjudicial para la sociedad. Un informe de 2013 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología estadounidense expresaba: «Los actuales métodos educativos no están creando una fuerza laboral suficientemente amplia y bien formada en CTIM». El informe culpaba, además, al sistema educativo de no procurar una cultura básica en CTIM al público general. Como consecuencia, la mitad de quienes quieren estudiar CTIM en la universidad no ha recibido la preparación adecuada en la escuela secundaria, según un informe de 2016 de la organización ACT, que elabora exámenes de acceso a la universidad. Con todo, la demanda para estudiar CTIM se mantiene alta. La Comisión Europea se fijó en 2011 el propósito de añadir un millón de nuevos científicos investigadores para 2020 y, en 2012, el entonces presidente estadounidense Barack Obama estableció el objetivo de aumentar en un millón los graduados en CTIM para 2025. Como respuesta, muchas escuelas de secundaria han ido incrementando sus exigencias en matemáticas y ciencias.

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