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1 de Febrero de 2019
Botánica

Hongos que habitan líquenes

A la clásica simbiosis entre un hongo y un alga puede unirse un hongo parásito.

El tronco de este roble está colonizado por numerosos líquenes, entre ellos Lobaria scrobiculata, con cuerpo foliáceo gris oscuro. [GILFERNANDO GIMÉNEZ]

Según la definición tradicional, un liquen es un organismo resultante de la simbiosis entre un hongo y un alga, donde el hongo suministra un húmedo hogar al alga a cambio de nutrientes. Sin embargo, estudios recientes suman nuevos componentes a la simbiosis. Se trata de hongos que habitan en los líquenes, denominados hongos liquenícolas. Su descubrimiento modifica la visión clásica que se tiene de los líquenes y plantea nuevas preguntas: ¿qué función desempeñan estos hongos en la simbiosis? ¿Su presencia es beneficiosa o perjudicial para el liquen?

Lobaria pulmonaria y L. scrobiculata son líquenes que alcanzan gran tamaño y crecen solo sobre árboles de bosques húmedos bien conservados y con un aire muy limpio, típicamente hayedos y robledales; de ahí que su distribución en Europa sea amplia pero su abundancia limitada. Dos hongos liquenícolas del género Plectocarpon habitan con frecuencia en estos líquenes. En ellos forman agallas y se reproducen a través de multitud de pequeñas esporas que se dispersan en el aire. No obstante, se sabe muy poco acerca del ciclo de vida de estos hongos y de su influencia en el funcionamiento del liquen.

En nuestras investigaciones hemos observado que Plectocarpon ejerce un efecto negativo sobre el liquen, lo que indica un comportamiento parásito. En los experimentos que hemos llevado a cabo, los líquenes infectados por Plectocarpon crecen menos y son atacados con más frecuencia por los herbívoros. En la mayoría de los organismos, crecer a buen ritmo es importante para la supervivencia, pues numerosas funciones esenciales, como la reproducción, la acumulación de sustancias de defensa o la capacidad competitiva dependen del tamaño que alcanzan.

De algún modo que aún desconocemos, Plectocarpon interfiere en el metabolismo del liquen, quizá robándole importantes recursos, como el carbono, que suelen ir destinados al crecimiento. Al entorpecer el desarrollo del liquen, Plectocarpon dificulta su capacidad competitiva frente a otros líquenes y organismos que colonizan el tronco. A la vez, aumenta la vulnerabilidad del liquen a la herbivoría al mejorar su calidad nutricional y volverse más apetitoso para los caracoles y las babosas.

A pesar de estos avances, todavía estamos lejos de comprender los mecanismos que subyacen en estas fascinantes interacciones. También desconocemos las relaciones que pueden establecerse entre otros hongos liquenícolas con otros líquenes. Pero en el caso de la interacción entre Plectocarpon y Lobaria, todo hace pensar que tres son multitud.

[El artículo completo (PDF) incluye un reportaje fotográfico de 2 páginas con imágenes macro y microscópicas de un hongo que parasita un liquen.]

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