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  • Investigación y Ciencia
  • Abril 2007Nº 367

Astronomía

La mano invisible del universo

La energía oscura no se limita a acelerar la expansión del universo. Influye en el distanciamiento entre las galaxias y en su conformación.

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¿Qué nos ha llevado tanto tiempo? Hasta 1998 no se descubrió que nos habíamos estado perdiendo tres cuartas partes del contenido del universo, la energía obscura. Una forma desconocida de energía que nos rodea y nos arrastra con suavidad. De la energía obscura depende el destino del cosmos. Y ni lo sabíamos.

En honor a la verdad, algunos sí habían anticipado su existencia. Pero incluso ellos nos dirían que su detección se encuentra entre los descubrimientos más revolucionarios de la cosmología del siglo xx. No sólo parece que la energía oscura constituye la mayor parte del universo, sino que, además, su presencia, de resistir la prueba del tiempo, exigirá el desarrollo de nuevas teorías físicas.

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