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Tendencias en farmacología

Radiografía de la adicción

La resolución de los misterios de la drogadicción, que está proporcionándonos conocimientos fundamentales sobre el cerebro, podría auspiciar una nueva generación de fármacos.

Con los ojos tapados y el cuero cabelludo cubierto con electrodos para registrar las ondas cerebrales, un adicto a la cocaína describe las sensaciones que ésta le va produciendo en ese preciso instante. Durante media hora, mientras la droga le colma de intenso placer, Edythe D. London, que realiza un trabajo de investigación, le pregunta su opinión acerca de una serie de cuestiones del siguiente tenor: ¿sería feliz si se sintiera en todo momento como ahora? ¿Se siente más despejado que somnoliento?

La actividad cerebral del adicto se registra luego con un tomógrafo de emisión de positrones (TEP), aparato que crea imágenes a partir del flujo de partículas de alta energía liberadas durante la desintegración de isótopos radiactivos de vida corta que se le han inyectado al adicto al comienzo de la sesión. Debido a que el cerebro absorbe más isótopo allí donde es mayor el metabolismo de la glucosa, las imágenes muestran las regiones activas en rojo brillante; las de menor actividad aparecen en amarillo o azul.

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