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1 de Abril de 2016
Comportamiento animal

De ninfa huérfana a madre descuidada

Las tijeretas transmiten sus traumas a la descendencia.

TIM SHEPHERD, GETTY IMAGES

Una de las conmociones más profundas que puede sufrir un individuo es la pérdida de un progenitor a una edad temprana. Se sabe que muchas especies de mamíferos, entre ellas la humana, transmiten este trauma a las generaciones siguientes. Ahora, un grupo de biólogos ha demostrado que lo mismo ocurre con algunos insectos. Según un artículo publicado a finales del año pasado en Proceedings of the Royal Society B, las ninfas de tijereta común que han de apañárselas solas durante las primeras etapas de su vida se convierten luego en progenitoras más desapegadas.

Al contrario de lo que ocurre con la mayoría de los vertebrados, los juveniles de tijereta pueden sobrevivir sin asistencia materna. A la vista de ello, el biólogo evolutivo Joël Meunier, por entonces en la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, y sus colaboradores se preguntaron cómo afectaría la falta de la madre a estos artrópodos. En su experimento, 40 madres de tijereta criaron a un total de 1600 ninfas; otras 1600, en cambio, tuvieron que arreglárselas solas. Un tiempo después, los investigadores observaron que las ninfas hembra del primer grupo se habían convertido en devotas madres: limpiaban los huevos con frecuencia, alimentaban a sus crías y las defendían. En cambio, las hembras de tijereta que habían crecido sin compañía materna no destacaron como cuidadoras. No alimentaban a sus descendientes tan a menudo ni los protegían tan eficazmente de los depredadores.

El trauma parece tener un componente genético. Los investigadores observaron que los juveniles de madres huérfanas, incluso cuando eran criados por progenitores adoptivos, recibían menos atenciones que los especímenes de control. Estos resultados sugieren que alguno de los aspectos que intervienen en una crianza deficiente podría ser hereditario.

Meunier, ahora en la Universidad de Tours, explica que estudiar la crianza en insectos tal vez arroje luz sobre los orígenes de la dinámica familiar y del comportamiento social. «No hay muchas especies de artrópodos en las que los progenitores cuiden a su descendencia, pero las que lo hacen podrían ayudarnos a saber cómo y por qué evolucionó la vida en familia», concluye el investigador.

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