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1 de Abril de 2016
Sostenibilidad

El Mediterráneo, un delicado océano en miniatura

El recién finalizado proyecto PERSEUS ha identificado amenazas nuevas que acechan a nuestro mar y ha ofrecido herramientas para la toma de decisiones de gestores y políticos.

Mediante diversas plataformas y técnicas, como las que integran la Infraestructura Científico Técnica Singular SOCIB (Sistema de Observación Costero de las Islas Baleares), el proyecto PERSEUS ha realizado un seguimiento de numerosos parámetros del Mediterráneo, entre ellos, la salinidad, la temperatura, el oxígeno disuelto o la clorofila, así como de su biodiversidad, contaminantes, medusas o la intrusión de especies exóticas. [FUENTE: SISTEMA DE OBSERVACIÓN COSTERO DE LAS ISLAS BALEARES]

El Mediterráneo está sometido a una intensa presión humana, en gran parte debido a sus escasas dimensiones y a la elevada población de los países que lo rodean. ¿Cómo se puede conocer su estado de salud y las amenazas que lo acechan?

Decenas de instituciones y más de trescientos investigadores de países ribereños han unido sus esfuerzos en el proyecto PERSEUS (acrónimo, en inglés de «Investigación orientada a la implementación de políticas ambientales en los mares del sur de Europa») para intentar obtener una visión global de este mar, conocer las presiones a las que está sujeto y determinar las consecuencias de estas. Durante cuatro años han analizado imágenes de satélite, fondeado equipos de medida en la costa y en el océano profundo, realizado campañas oceanográficas, examinado sedimentos en busca de contaminantes emergentes, explorado la aparición masiva de medusas en sus playas, analizado los colapsos en pesquerías, estudiado las corrientes mediante robots autónomos y generado modelos matemáticos para entender el funcionamiento de la física y biología de este mar; y, quizá lo más relevante, han compartido toda esa información en un foro común en el que los países de Europa y África no han conocido fronteras, como tampoco las conoce su mar común.

Los resultados de este enorme esfuerzo colectivo pueden consultarse en la página web del proyecto, que ha sido financiado por la Unión Europea (www.­perseus-net.eu). Algunos de ellos no transmiten un mensaje tan dramático sobre el estado de este mar como a menudo se muestra en los medios de comunicación. Apuntan, por ejemplo, a que las normativas adoptadas en el pasado para mitigar el vertido antropogénico de nitrógeno o fósforo están teniendo ya efectos positivos para el conjunto de la cuenca, con una reducción de los niveles de eutrofización. También se han relajado algunas preocupaciones en sectores como el turístico, que sufrió durante el verano de 2010 la incertidumbre que generaba el supuesto establecimiento en el Mediterráneo de una población permanente de carabela portuguesa, una medusa que puede provocar picaduras mortales. Tal suposición ha sido descartada; PERSEUS ha demostrado que se trató de un evento excepcional asociado a las corrientes en el estrecho de Gibraltar.

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