Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

  • 20/02/2019 - Geología

    Un corrimiento de tierras que vaporizó la roca

    Un terremoto hizo que una gigantesca cantidad de material rocoso se deslizase. Se generaron entonces unas temperaturas extremas.

  • 20/02/2019 - Métodos de investigación

    Cuando se paga la participación en un estudio, algunas personas mienten

    Entre el 10 y el 23 por ciento de candidatos para participar en una encuesta remunerada no dicen la verdad para que se les elija. Al parecer, la cantidad de dinero no importa.

  • 19/02/2019 - Paleontología

    ¿Acabaron los tiburones blancos con los megalodontes?

    Por desgracia, los megalodontes solo existen ya en el cine. Sigue, sin embargo, sin estar claro por qué se extinguieron aquellos tiburones gigantes. La datación de los fósiles apunta una nueva causa.

  • 19/02/2019 - Psiquiatría

    Revertir la depresión, pero solo en machos

    En ratones, la deleción de una proteína, en determinadas neuronas, favorecería la aparición de conductas depresivas. En cambio, su activación revertiría el efecto. Para sorpresa de los investigadores, dichas alteraciones de comportamiento únicamente se observaron en roedores de sexo masculino

  • 18/02/2019 - Sociología de la ciencia

    La influencia del prestigio en la difusión de las ideas

    Un modelo inspirado en el contagio de enfermedades infecciosas muestra que las ideas que se originan en instituciones prestigiosas llegan más lejos que otras igualmente buenas pero que nacen en centros más modestos.

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Investigación y Ciencia
  • Diciembre 2016Nº 483
Panorama

Astrofísica

Nudos en agujeros negros supermasivos

La detección de una región de emisión discreta en el chorro relativista de la galaxia activa M81 revela que estos procesos se desarrollan de forma muy parecida en todos los agujeros negros.

Menear

Los agujeros negros abarcan un descomunal intervalo de masas: si los formados tras la muerte de una estrella presentan masas equiparables a la del Sol, los agujeros negros supermasivos que ocupan el centro de las grandes galaxias pueden llegar a alcanzar los miles de millones de masas solares. Pero, con independencia de su tamaño, todo agujero negro se alimenta del disco de acreción que se forma a su alrededor. El destino de buena parte de él será acabar devorado en el horizonte de sucesos. Sin embargo, una pequeña fracción es expulsada en forma de un par de chorros relativistas: intensos haces compuestos por partículas muy energéticas que salen despedidas a velocidades próximas a la de la luz.

El disco de acreción y los chorros de emisión se encuentran estrechamente relacionados. Los modelos actuales indican que los agujeros negros con tasas de acreción bajas dan lugar a chorros continuos, mientras que aquellos con tasas elevadas producen chorros con «nudos» (knots), regiones brillantes y bien localizadas donde la emisión en la banda de radio es más intensa.

En un artículo publicado hace unos meses en Nature Physics, Ashley King, de Stanford, y otros investigadores han referido la primera detección de uno de esos nudos en M81, uno de los núcleos galácticos activos de baja luminosidad más cercanos a nuestra galaxia. M81 alberga un agujero negro supermasivo con una masa relativamente pequeña (70 millones de masas solares) y una tasa de acreción muy baja. Las observaciones de King y sus colaboradores implican que todos los chorros relativistas presentan la misma estructura anudada, con independencia de la masa o la tasa de acreción del agujero negro.

Estallido sin precedentes
Existe una clara conexión entre la luminosidad en rayos X de un agujero negro (relacionada con su tasa de acreción), la luminosidad en ondas de radio (asociada a la energía del chorro relativista) y la masa del objeto, desde aquellos con masas estelares hasta los supermasivos. La tasa de acreción parece ser el factor dominante que determina la energía total emitida por el sistema. En lo que se refiere al proceso de emisión de chorros, los agujeros negros de masa estelar presentes en binarias de rayos X (sistemas estelares dobles que radian en dichas frecuencias) muestran grandes diferencias dependiendo de si la tasa de acreción es alta o baja. Una tasa moderada se traduce en chorros uniformes. Para tasas elevadas, el espectro de rayos X se hace más «suave» (hay una mayor emisión relativa a energías menores), se observan estallidos en la banda de radio y, en los chorros, aparecen nudos brillantes que avanzan a velocidades relativistas.

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados