Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

1 de Junio de 1987
Astronomía

Los satélites de Urano

El Voyager 2 fotografió a corta distancia los cinco satélites principales. De superficie helada, son más rocosos y oscuros que los de Saturno. En su temprana historia conocieron una intensa actividad geológica.

Imagínese el lector que es un observador residente en Urano, en cuya órbita ha pasado millones de años. Ha sido una época aburrida. Ningún cambio que registrar en su mundo gris; todo se congeló hace ya mucho tiempo. De repente, en un momento como otro cualquiera, observa un punto de luz que se dirige hacia usted desde el Sol. Y se pone a investigar. Lo que descubre resulta casi cómico: un pequeño objeto de metal, un disco con varias protuberancias, muy raras, girando locamente, y todo el artilugio lanzado a extraordinaria velocidad. En lo que a usted le parece un instante, la visión se ha acabado y, de nuevo, se encuentra solo en la serena regularidad establecida por el planeta, sus anillos circulares y sus helados satélites salpicados de cráteres.

Vayamos ahora a California y entremos en el Laboratorio de Propulsión a Chorro. El lector es uno de nosotros, el grupo que lanzó el artilugio metálico, llamado Voyager 2, para cumplir su misión. Incluso desde nuestra limitada perspectiva (Urano fue descubierto por William Herschel, hace sólo doscientos años), el paso del Voyager junto a Urano, el 24 de enero de 1986, pareció breve. Y lo era en particular para quienes estábamos interesados en los cinco satélites más importantes del planeta, que apenas si son visibles con los grandes telescopios de la Tierra. Cuando el Voyager 2 se acercó a Urano, a 72.000 kilómetros por hora, no disponíamos ni de un día entero para recoger toda la información posible hasta la fecha sobre dichos satélites, y quizá toda la que tendremos en el futuro: de momento, no hay planes para ulteriores misiones a Urano.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.