SCIENTIFIC AMERICAN, VOL. CVIII, N.o 20, 17 de mayo de 1913

Mayo 1963
El mensaje de las feromonas
«Cabe imaginar que en otros mundos haya civilizaciones donde la comunicación se efectúe totalmente por vías olfativas o gustativas mediante el intercambio de sustancias químicas. Por inverosímil que parezca, esta posibilidad no puede descartarse. Al menos sobre el papel, no resulta difícil diseñar un sistema de comunicación química que permita transmitir abundante información de manera eficaz. La noción de un sistema de comunicación como este nos resulta chocante porque nuestra percepción se halla fuertemente determinada por nuestros peculiares hábitos auditivos y visuales. Esta limitación perceptiva se observa también entre los estudiosos de las conductas animales, quienes se han decantado por las especies cuyo procedimiento de comunicación se asemeja al nuestro y, por tanto, resulta más accesible al análisis. Pero cada vez se hace más evidente que en numerosas especies animales, quizás en la mayoría, predominan los sistemas de comunicación química.
—Edward O. Wilson»

Mayo 1913
La quema de turberas en Alemania
«Las colosales molestias por humo que en tiempos padeció, en mayor o menor grado, la mayor parte de Europa están ahora a punto de desaparecer gracias al declive de la antigua costumbre alemana de quemar las turberas. Formado por la acumulación de turba originada por la descomposición parcial de musgos y otros restos vegetales, el suelo de las turberas no resulta apto ni para el cultivo ni para el pastoreo. En comparación con los modernos métodos de avenamiento a fondo, apisonado y mezclado con el subsuelo, además de una recuperación permanente de los terrenos, la quema constituye un proceso tan antieconómico, en cuanto al uso del suelo, que ha sido abandonada salvo en regiones muy alejadas de las poblaciones.»

Manufactura de calzado
«Numerosos fabricantes de otras industrias no pueden permitirse desechar las máquinas obsoletas. En ellas han invertido demasiado dinero. Sus costos de fabricación suelen ascender porque la maquinaria se queda anticuada. Sin embargo, cada nueva invención de la empresa United Shoe Machinery obliga a retirar centenares de máquinas a expensas de la empresa; en un solo año se han descartado no menos de 4000 máquinas para hacer sitio a otras que incorporaban las últimas mejoras. Esa es la causa de que la población pueda comprar zapatos a precios adecuados para todos los bolsillos.»

Buscando el tesoro
«La fragata británica Lutine se hundió en 1799 con diez toneladas de oro y plata a bordo. La principal dificultad de las tareas de recuperación la representan las enormes masas de munición y lastre oxidados en las que se hallan incrustadas las monedas. Cuando se reanuden los trabajos a principios de la próxima primavera, el Lyons llevará a bordo un torno de electroimán con una capacidad elevadora de tres toneladas. Unas cargas explosivas romperán las masas de metal en trozos lo bastante pequeños para que el imán pueda moverlos.»

Mayo 1863
¿Darwin descreído?
«En los últimos años, los hombres de ciencia y otros han discutido con fervor en torno al trabajo del señor Darwin sobre El origen de las especies. Por su tendencia descreída, en la mayoría de las revistas inglesas y estadounidenses su tratado ha sido duramente criticado; no por los hechos que se aportan en él, sino por las conclusiones de su autor. Parece que este no ha sido correctamente entendido, a juzgar por la publicación de las seis conferencias dadas a los obreros por Thomas H. Huxley, de la Real Sociedad. A grandes rasgos, en las conferencias se indaga sobre el origen de las especies y se debate sobre las causas de los fenómenos en la naturaleza orgánica. Por esta entendemos lo que crece, posee vida y puede multiplicarse. Lo ejemplifica una semilla de planta en contraste con un grano de arena. Todos los organismos comienzan su existencia en una célula de óvulo o simiente, y se cree que cada simiente ha sido especialmente creada con la función y las capacidades específicas para la reproducción, tal como se afirma en las Escrituras.»

El café en la guerra
«El café es el lujo del soldado, privado del cual se ve a sí mismo como el individuo peor tratado que se pueda imaginar. En las marchas, para mayor comodidad, se mezclan café y azúcar. Cada hombre lleva su taza de latón para prepararse el café y antes se olvidaría del fusil que del recipiente donde se prepara la bebida.» 

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