E pluribus unum

Cómo razonar colectivamente a partir de juicios individuales.

Sílvia Anglès, Instituto de Ciencias del mar, CSIC

Existen muchas clases de colectividades. Hay conjuntos desorganizados de individuos a los que no une ningún ánimo específico, como un grupo de personas que espera un autobús o el conjunto de quienes comparten el mismo código postal. Pero hay también conjuntos organizados de individuos unidos por una serie de objetivos comunes que regulan la interacción entre sus miembros. Ejemplos de los mismos serían el Tribunal Constitucional, partidos políticos, sindicatos, familias o incluso un grupo de amigos que planea un viaje. Para lograr sus objetivos, tales colectividades deben razonar a partir de los juicios individuales de sus miembros, los cuales puede que no siempre coincidan con la postura colectiva. El problema que quisiera discutir hoy es el de cómo derivar los juicios de una colectividad a partir de los juicios individuales de sus miembros.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.