Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El gran colisionador de hadrones

El Gran Colisionador de Hadrones será un acelerador de partículas de energía y complejidad sin precedentes. Personas e instituciones de muchos países colaboran para descubrir un nuevo estrato exótico de la realidad.

A caballo sobre la frontera franco-suiza, se indica en amarillo la localización del túnel de 27 kilómetros que albergará el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), situado a cien metros bajo el suelo. Los círculos más pequeños señalan las posiciones de las cavernas donde se hallan los detectores y los equipos auxiliares. [CERN]

Cuando dos protones viajan al 99,999999 por ciento de la velocidad de la luz y chocan frontalmente la consiguiente explosión subatómica pone en juego una energía de 14 billones de electronvoltios (TeV). Esta energía, que representa 14.000 veces la que almacena un protón en reposo, se distribuye entre las partículas más pequeñas que forman cada protón: los quarks y los gluones que los mantienen unidos. En la mayoría de las colisiones la energía se desaprovecha, porque los quarks y gluones individuales chocan lateralmente, desprendiendo un chorro tangencial de partículas usuales, catalogadas y analizadas desde hace ya tiempo. Pero hay ocasiones en las que dos quarks chocan frontalmente con una energía de 2 TeV o más. Los físicos están seguros de que la naturaleza conserva nuevos ases en la manga, que habrá de manifestar en tales colisiones. Quizá se trate de una partícula exótica conocida como el bosón de Higgs. Tal vez sean indicios de un efecto milagroso denominado supersimetría y hasta puede que algo inesperado ponga patas arriba la física teórica de partículas.

La última vez que se produjo en gran escala una colisión de quarks tan violenta fue hace miles de millones de años, durante el primer picosegundo (10–12 segundos) siguiente a la gran explosión (“big bang”), pero volverán a ocurrir de nuevo hacia el año 2005, en un túnel circular existente bajo los campos franco-suizos cerca de Ginebra. Esa es la fecha en que miles de científicos e ingenieros de docenas de países esperan acabar de construir los gigantescos detectores para el Gran Colisionador de Hadrones (“Large Hadron Collider”, LHC) y empezar los experimentos. Este proyecto, tan amplio y de tanta ambición técnica, está coordinado por el CERN (el Laboratorio Europeo de física de partículas), que tiene la importante responsabilidad de construir el propio acelerador, y se encuentra en plena marcha.

Este artículo incluye

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.