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1 de Julio de 2014
Medicina

La próxima generación de fármacos contra el VIH

SCIENCE SOURCE

Los médicos consideran que la infección por el VIH ha dejado de ser una sentencia de muerte para convertirse en una enfermedad crónica gracias al éxito de los medicamentos antirretrovíricos (ARV), que retrasan en gran medida la aparición del sida. Con esa gran baza en la mano, la prioridad se centra ahora en la prevención. Las opciones disponibles para la mayoría de la humanidad (abstinencia, condón y circuncisión masculina) resultan insuficientes: cada día más de 6000 personas contraen el VIH. Y dichos métodos son especialmente problemáticos para las mujeres, que debido a las circunstancias económicas y sociales tienen menos poder de decisión.

Como alternativa para la población femenina, los científicos están ensayando una nueva clase de antirretrovíricos, los microbiocidas, que evitan de raíz la infección por el VIH. Han adaptado estas sustancias a diversos dispositivos que se están examinando en ensayos clínicos. Robert Grant, experto en sida de la Universidad de California en San Francisco, asegura que los productos están ofreciendo excelentes resultados preliminares. «Creo sinceramente que podremos ganarle la batalla al VIH, pero hemos estado persiguiendo durante demasiado tiempo el santo grial, un único producto para prevenir la infección. Y no existe un remedio universal.» A continuación, presentamos tres microbiocidas en desarrollo.

Anillo vaginal

Insertado en la vagina, este anillo de silicona desprende dapivirina por espacio de un mes. Se trata de un antirretrovírico, en concreto, un inhibidor de la transcriptasa inversa. Bloquea la replicación del ARN vírico en ADN, con lo que evita que el virus se apropie de la célula. Más de 5000 mujeres africanas lo están utilizando en dos ensayos clínicos de fase III que concluirán en 2016. Si se demuestra su seguridad y eficacia, podría servir como un dos en uno. Se está desarrollando un anillo con dapivirina y un anticonceptivo que impediría tanto la infección del VIH como el embarazo.

Gel precoital

El gel de tenofovir, otro inhibidor de la transcriptasa inversa, se incorpora a un aplicador semejante a un tampón que se coloca antes y después del coito. El gel transparente fue el primer microbiocida que redujo de manera notable la infección por el VIH en un ensayo clínico importante en el que participaron cerca de 900 mujeres. Evitó la infección en el 54 por ciento de las mujeres que lo emplearon con regularidad. Actualmente se sigue evaluando en nueve centros de Sudáfrica. Los resultados se esperan para finales de 2014.

Gel poscoital

El gel de raltegravir tal vez consiga algún día lo que los otros dos no pueden hacer: ofrecer protección contra el VIH después del coito. Raltegravir actúa en una de las últimas etapas del ciclo biológico del virus, antes de su integración en el cromosoma humano. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. estudiaron en marzo el gel en macacos y comprobaron su elevada eficacia en la prevención de la infección hasta tres horas después de la exposición al patógeno. Si acaba superando los ensayos clínicos y se convierte en una realidad, podrá ser de gran ayuda, sobre todo en casos de violación.

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