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1 de Septiembre de 1995
Historia de la técnica

El trabuco

Fue el arma más poderosa de su tiempo. Modernas reconstrucciones y simulaciones informáticas ayudan a comprender mejor su funcionamiento.

Siglos antes del desarrollo de cañones eficaces, existieron grandes piezas de artillería que demolían las murallas de los castillos con proyectiles del peso de un piano. El trabuco, inventado en China entre los siglos V y III a.C., llegó al Mediterráneo hacia el siglo VI d.C. Desplazó a otras formas de artillería y se mantuvo vigente hasta bastante después de la aparición de la pólvora. Participó activamente en la rápida expansión de los imperios mongol e islámico y tuvo un papel importante en la transmisión de la "peste negra", la epidemia que asoló Eurasia y el norte de Africa durante el siglo XIV. Durante su larga vida tuvo ocasión de influir en el desarrollo de los mecanismos de relojería y en los análisis teóricos sobre el movimiento.

Los trabucos fueron los sucesores de las catapultas, que a su vez fueron una transformación de los arcos en máquinas [véase "Catapultas antiguas", por Werner Soedel y Vernard Foley; INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, mayo de 1979]. La energía de las catapultas se obtenía de la deformación elástica de cuerdas retorcidas, mientras que los trabucos se basaban en la fuerza de la gravedad o directamente en la fuerza humana, resultando bastante más eficaces.

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