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Formaciones biosalinas

Las bacterias crean estructuras complejas donde permanecen en estado de hibernación.

Formación biosalina de E. coli examinada bajo el microscopio óptico. [UNIDAD DE MICROSCOPÍA AVANZADA DE LA FUNDACIÓN PARQUE CIENTÍFICO, UNIVERSIDAD DE VALLADOLID]

La bacteria Escherichia coli es un habitante común del intestino de los animales, incluido el de los humanos, y constituye uno de los organismos modelo más estudiados en biología. También es ampliamente conocido el cloruro sódico, la sal común que utilizamos como condimento.

Si introducimos células de E. coli en una gota de solución de cloruro sódico a una concentración de 9 miligramos por mililitro, y la dejamos secar por completo a una temperatura ambiente inferior a los 25 grados centígrados, la evaporación del agua pone en marcha la cristalización de la sal. El proceso es controlado por la bacteria, que modula el crecimiento de los cristales salinos para crear unos patrones de secado de enorme complejidad morfológica.

En estas formaciones tridimensionales, fruto de la interacción entre la bacteria y la sal, esta última se dispone como una cubierta biomineralizada que recubre una capa de microorganismos. Ambos componentes, el abiótico y el biótico, adoptan el mismo patrón morfológico.

Según los hallazgos de nuestro grupo, publicados el pasado julio en la revista Astrobiology, una característica de gran relevancia desde un punto de vista astrobiológico es que las células bacterianas de esas formaciones entran en un estado de hibernación anhidrobiótico, de tal manera que cuando son rehidratadas recuperan un estado de total vitalidad.

Comprender cómo se autoorganizan estas estructuras, el papel que desempeñan la sal y E. coli en ellas, así como los mecanismos fisiológicos que emplea la bacteria para resistir la desecación es el siguiente reto que nos hemos planteado dentro de la iniciativa de investigación astrobiológica ExoLife. Esta colaboración entre la Universidad de Valladolid y el Parque Científico y Tecnológico de Guadalajara tiene como objetivo principal estudiar formaciones biomineralógicas que pudieran ser identificadas como señales de vida extraterrestre en lugares que serán explorados en futuras misiones espaciales, como el planeta Marte en la misión Exo-Mars de la Agencia Espacial Europea.

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