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  • Febrero 2015Nº 461

Informe especial Ideas que cambian el mundo

Tecnología

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Recarga inalámbrica con ondas sonoras

Un modo de obtener electricidad a través del aire.

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En 2011, Meredith Perry, por entonces estudiante de paleobiología en la Universidad de Pensilvania, mientras utilizaba el engorroso cargador de su portátil se preguntó si este quedaría algún día obsoleto. Empezó entonces a investigar métodos para convertir esa idea en realidad. Y averiguó que ya existían los transmisores de energía inalámbricos basados en inducción y resonancia magnética, aunque tenían un alcance restringido. Su limitación se debía a la ley del inverso del cuadrado, que establece cómo decrece la intensidad de la radiación electromagnética con la distancia a la fuente emisora.

Sin embargo, las vibraciones mecánicas no se verían afectadas por este problema. Aprovechar las del aire mediante transductores piezoeléctricos que convirtieran esa energía mecánica en electricidad parecía una buena idea. Como el sonido no es nada más que la vibración de las partículas del aire, en teoría debería poder transmitir energía. Y los ultrasonidos, que son seguros, silenciosos y poseen una alta carga energética, servirían a la perfección.

Cuando Perry comentó esta idea con profesores de su universidad y otros, muchos le aseguraron que no funcionaría: resultaría imposible extraer suficiente potencia de los ultrasonidos para cargar dispositivos electrónicos, y tendría que lidiar con un montón de problemas de acústica y de ingeniería eléctrica si lo intentaba. Pero nadie le aportó pruebas suficientes que demostraran la inviabilidad de la técnica. Así pues, fundó una compañía, uBeam, para desarrollarla. El transmisor uBeam, ahora en fase de prototipo, actúa como un altavoz direccional. Concentra los ultrasonidos para crear un «punto caliente» de energía, y un receptor acoplado a un dispositivo electrónico la recoge y la convierte en electricidad. Se propone despachar el primer lote de productos dentro de dos años.

Perry opina que un sistema de carga inalámbrica universal eliminaría la multitud de cables y cargadores incompatibles que pululan hoy y permitiría a los dispositivos móviles ejecutar tareas que consumen mucha energía sin agotar la batería. Deshacerse de los cables también crearía nuevas opciones para el diseño de interiores y reduciría el peso en aviones, coches, naves espaciales y cualquier vehículo cargado con pesados cables de alimentación. «Supondría una liberación por lo que respecta a nuestra interacción con el mundo físico», comenta Perry. «Nos desencadenaría de la pared.»

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