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1 de Octubre de 2018
Medioambiente

¿Favorece la tala de árboles a los jaguares?

Las operaciones forestales bien reguladas pueden proteger a los grandes felinos.

Los bosques con una tala restringida pueden constituir corredores de hábitat cruciales para los jaguares. [GETTY IMAGES]

Los jaguares, los felinos de mayor tamaño del continente americano, necesitan mucho espacio. Un macho puede deambular por un territorio y recorrer decenas de kilómetros cuadrados para aparearse y atrapar a sus presas. Pero a medida que la ganadería, la agricultura y otras formas de desarrollo invaden los bosques tropicales, estos temibles depredadores están perdiendo terreno.

Un estudio publicado en el número de abril de Biological Conservation permite albergar esperanzas. Científicos del zoológico de San Diego, la Sociedad para la Conservación de la Fauna Silvestre (WCS, por sus siglas en inglés) y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre del Perú observaron que, en algunos bosques de Guatemala y Perú sometidos a una tala regulada (certificados por expertos independientes como «bien gestionados»), la densidad de los jaguares era similar a la de zonas protegidas u otros hábitats de alta calidad. Este estudio se suma a un conjunto creciente de datos que indican que este tipo de bosques pueden constituir importantes corredores biológicos para los grandes felinos.

Los investigadores examinaron las concesiones de explotación forestal en la Reserva de la Biosfera Maya de Guatemala, una zona de conservación reconocida internacionalmente que cuenta con tres niveles de protección: un núcleo de parques nacionales; una zona intermedia donde están permitidas la agricultura y la ganadería; y una zona multiusos donde se permite la tala restringida pero está prohibido el ganado. Todas las operaciones forestales en la reserva deben ser certificadas por el Consejo de Administración Forestal (FSC), una organización independiente, sin ánimo de lucro. Esta asociación fue fundada en 1993 por un consorcio internacional de entidades de protección ambiental e industriales. El FSC establece normas para una explotación maderera muy restringida. La caza en las zonas de bosque estudiadas está estrictamente prohibida, y el acceso a los caminos está vigilado, si bien se produce cierta caza de subsistencia en otros lugares de la reserva.

Los científicos utilizaron cámaras trampa y un modelo informático multiespecie para determinar si la densidad de los jaguares en la Reserva de la Biosfera Maya era similar a la que existe en hábitats semejantes en la región del Gran Chaco de Bolivia y el Parque Nacional de las Emas en Brasil. En Perú, los investigadores aplicaron las mismas técnicas en bosques certificados por el FSC en la región Madre de Dios, en la cuenca amazónica, y constataron una densidad de jaguares incluso mayor. Tanto en Guatemala como en Perú, detectaron otras 20 especies más de mamíferos, incluidas las presas de los grandes felinos. El dosel arbóreo abierto desde hace poco tiempo puede haber propiciado el crecimiento de las plantas de las que estas especies se alimentan.

Anand Roopsind, becario posdoctoral de investigación en la Universidad Estatal de Boise, que no intervino en el estudio, afirma que estos hallazgos ratifican otros anteriores que demuestran el valor de la tala controlada de los bosques en la protección del jaguar. El FSC goza de un apoyo importante entre los conservacionistas. No obstante, algunos han criticado aspectos del programa, como los posibles conflictos de intereses, ya que los certificadores están contratados directamente por empresas forestales.

Sin embargo, tanto Roopsind como el coautor del estudio John Polisar, coordinador del Programa para la Conservación del Jaguar de la WCS, hacen hincapié en que las zonas de tala restringida pueden constituir importantes corredores para la fauna silvestre entre zonas más protegidas. En palabras de Roopsind: «Si manejamos los bosques realmente bien, el impacto sobre los grandes mamíferos es mínimo y mucho mejor que la conversión en terrenos de ganadería o espacios agrícolas». Polisar va aún más lejos: «Si la densidad de los jaguares es buena, sabemos que el bosque está bien gestionado».

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