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1 de Diciembre de 2018
Historia de la ciencia

Unión y desunión

El brexit y la diplomacia científica, ejes del congreso conjunto de la Sociedad Europea de Historia de la Ciencia y la Sociedad Británica de Historia de la Ciencia.

El desarrollo de la química tras la Primera Guerra Mundial vino marcado por las tensiones diplomáticas entre Estados. Así lo mostró en la primera sesión plenaria del congreso el catedrático emérito de Oxford Robert Fox. [SOCIEDAD BRITÁNICA DE HISTORIA DE LA CIENCIA]

El descalabro que supuso para muchos británicos el resultado del referéndum sobre la continuidad del Reino Unido en la Unión Europea, el brexit, tuvo una enorme influencia tanto en la gestación como en el desarrollo del octavo congreso de la Sociedad Europea de Historia de la Ciencia (ESHS, por sus siglas en inglés), que, ex profeso, se hizo coincidir con el encuentro anual de la Sociedad Británica de Historia de la Ciencia (BSHS, en inglés). Este congreso conjunto, celebrado en Londres el pasado septiembre bajo el lema Unity and disunity, tuvo como objetivo reflexionar e incluso contrarrestar los efectos que ya está teniendo el brexit, mostrando la unidad entre la comunidad europea de investigadores en historia de la ciencia.

Como es habitual en este tipo de congresos, las sesiones abarcaron un amplio abanico de disciplinas: de las matemáticas árabes a la genética del siglo XX, pasando por la siempre problemática relación entre ciencia y religión, la historia natural, la ingeniería o la arqueología. Una de las sesiones, titulada «Science in translation», trató sobre las traducciones y viajes de obras asiáticas por todo el mundo, con ejemplos como los libros de astronomía de la China Ming que viajaban a Europa, el conocimiento entomológico que iba de Japón a China o las vacunas que llegaban a Asia. Otra sesión estuvo dedicada a la «pequeña ciencia» (little science), término que, en contraposición a «gran ciencia» (big science), describe la ciencia de nivel internacional pero desarrollada por grupos con pocos recursos e infraestructuras.

También se organizaron varias mesas redondas en forma de debate sobre el momento que vive la historia de la ciencia. En una de ellas, sobre historia y activismo político, se discutió qué papel puede o podría desempeñar la historia de la ciencia en causas como las del feminismo, los derechos de los colectivos LGTBI o la defensa ambiental.

El giro diplomático
La temática general del congreso también influyó en las sesiones, que pusieron especial énfasis en los esfuerzos científicos colectivos, la circulación del conocimiento entre distintas áreas geográficas, la ciencia en los contextos coloniales, las continuidades y discontinuidades en la historia de las disciplinas y, especialmente, en la diplomacia. Una gran sesión, dividida en cuatro partes, estuvo dedicada a la diplomacia científica y a su papel en muy variados contextos históricos, sobre todo centrados en las diferentes fases del siglo XX. La ciencia es fundamental para entender las relaciones diplomáticas internacionales y, por tanto, la historia misma de estos períodos. A su vez, la diplomacia está íntimamente ligada a la creación del conocimiento científico.

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