El apogeo de los robots

Hacia el 2050 los "cerebros" basados en computadores que ejecutan 100 billones de instrucciones por segundo empezarán a rivalizar con la inteligencia humana.

En los últimos años, la expansión de Internet y la multiplicación de la potencia, las funciones y la movilidad de los ordenadores han dejado muy atrás las predicciones iniciales sobre el ritmo de progreso de la técnica y su utilidad para la vida diaria. Los expertos más avisados piensan ahora en un mundo saturado de potentes microprocesadores, que gradualmente invadirán nuestros mecanismos, viviendas, ropas e incluso nuestro cuerpo.

Pero hay un objetivo que se resiste. En fuerte contraste con la irrupción de los ordenadores en nuestra vida, en gran parte no prevista, el desarrollo de la robótica ha incumplido las predicciones formuladas en los años cincuenta. Por aquel entonces, deslumbrados por la capacidad aparentemente milagrosa de los ordenadores para el cálculo, los expertos creyeron que bastaba con escribir la programación adecuada para convertir los ordenadores en cerebros artificiales de complicados robots autónomos. Dentro de una o dos décadas, suponían, estos robots barrerían el suelo, cortarían el césped y, por decirlo en breve, terminarían por exonerarnos de los trabajos fatigosos.
Es obvio que esto no ha sucedido. Los robots industriales han transformado la fabricación de automóviles, entre otros frentes. Pero ese tipo de automatización dista mucho de las creaciones versátiles, móviles y autónomas que científicos e ingenieros habían esperado. En el desarrollo de tales máquinas se han desanimado oleadas de investigadores y han cerrado numerosas empresas que pretendían iniciarse en este campo.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.