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  • Investigación y Ciencia
  • Julio 2018Nº 502

Informe especial Enfermedades emergentes en un mundo cambiante

Medicina

El futuro de la vacuna contra la gripe

Un método experimental faculta a las células inmunitarias para responder contra numerosas cepas, lo que haría innecesarias las predicciones anuales.

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Cada año, la gripe provoca multitud de muertes. Los investigadores clínicos y los profesionales sanitarios salvan vidas gracias a la elaboración de vacunas estacionales y al desarrollo de fármacos destinados a combatir el virus y las infecciones secundarias. Pero, solo en Estados Unidos, cientos de miles de personas son hospitalizadas y varias decenas de miles fallecen.

Gran parte del problema se resuelve con la elección correcta de las cepas víricas que las autoridades sanitarias escogen para luchar contra la gripe estacional. Un equipo chino-estadounidense ha diseñado una vacuna en forma de aerosol nasal que dejaría obsoleta esa predicción, pues faculta al sistema inmunitario para combatir multitud de cepas.

Un equipo de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha comunicado en Science haber logrado el punto idóneo al que se aspira con la vacuna antigripal: una respuesta inmunitaria muy potente que no cause daño a los animales infectados. A diferencia de las vacunas ordinarias, la nueva versión estimula una potente reacción de los linfocitos T, un tipo de leucocitos que lucha contra la infección. Hasta la fecha, la administración de la vacuna provoca la secreción de anticuerpos que actúan contra una variedad concreta del virus, que difiere según la cepa gripal. Pero, como los linfocitos T reconocerían diversas características del patógeno, una respuesta de ese tipo protegería, con toda probabilidad, contra varias cepas. «Se trata de una noticia excelente», afirma Kathleen Sullivan, directora del servicio de Alergia e Inmunología del Hospital Infantil de Filadelfia, ajena al trabajo.

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