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  • Investigación y Ciencia
  • Julio 2015Nº 466

Medicina

Conjurar la maldición del alzhéimer

Un grupo de familias colombianas afectadas por una rara forma hereditaria de la enfermedad ha atraído la atención de los científicos que buscan tratamientos contra este mal.

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En 2007, Alejandra albergaba las ilusiones de cualquier chica de dieciséis años. Asistía a la escuela secundaria en Medellín, una de las grandes ciudades de Colombia. Tras las horas de estudio, dedicaba tantas como podía a pasar el rato con sus amigos por los rincones favoritos de la ciudad.

Un buen día, su madre comenzó a perder la memoria. Mujer taciturna pero educada, saludaba a un visitante para, instantes después, repetir el gesto, una y otra vez. El alzhéimer precoz de Yolanda truncó la adolescencia de su hija Alejandra. Quisiese o no, esta tuvo que asumir la responsabilidad de cuidar a su madre, cada vez más desvalida.

Alejandra, que ahora tiene 24 años, se ha mudado a un piso del cercano municipio de Copacabana que comparte con su tía y dos tíos, su hija de nueve años, Luna, y su hermana de 17, Carolina, que también abandonó el instituto para ayudarla. Su madre ya no camina ni habla y pasa casi todo el tiempo reclinada en una silla. Uno de sus tíos, de 51 años, también padece demencia.

Cada día las jóvenes cocinan y alimentan a través de una sonda a su madre y a su tío Albeiro. Después los asean y los acuestan. Día tras otro se repite la misma rutina, sin que haya descanso para celebrar un aniversario o tomar unas breves vacaciones. Alejandra asegura que no ha perdido la esperanza y que tiene planes: le gustaría estudiar enfermería. Pero son tantos los sueños que no ha podido cumplir... Se siente como si estuviera envejeciendo prematuramente.

La joven presintió su destino mucho antes de que le diagnosticaran la enfermedad a su madre. De niña recuerda cómo esta cuidaba de su abuela, aquejada por el mismo mal. En este rincón del mundo muchas otras personas comparten el destino de Alejandra. Ella y su familia forman parte de los más de 5000 miembros de 26 clanes familiares, esparcidos por toda la provincia de Antioquia, que presentan un alto riesgo de contraer una rara forma hereditaria de alzhéimer. La mutación que la provoca se ha denominado Paisa, un apodo regional que reciben los antioqueños. Localizada en el cromosoma 14, su origen se remonta a la época de la conquista española, en el siglo XVI. Todo aquel que hereda una copia del gen alterado de la madre o del padre contrae irremisiblemente la dolencia a temprana edad.

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