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1 de Junio de 2005
Química

El diboruro de magnesio, superconductor a alta temperatura

El diboruro de magnesio desafía los principios que hasta hace muy poco se suponía que cumplían los superconductores óptimos. Con una temperatura crítica cercana a los 40 kelvin, promete una gran variedad de aplicaciones.
Imagine que en su jardín encuentra una veta de oro o un pozo de petróleo. Una sensación similar de incrédula excitación se extendió sobre la comunidad de físicos del estado sólido durante las primeras semanas de 2001, cuando se anunció que el diboruro de magnesio (MgB2) se torna superconductor - esto es, conduce la electricidad sin resistencia eléctrica - a temperaturas cercanas a los 40 grados kelvin.
Este compuesto simple se conocía desde el ecuador del siglo pasado, pero había permanecido en los estantes de los laboratorios durante decenios sin que nadie sospechara su valiosísimo potencial. Aunque 40K (o - 233ºC) pueda parecer una temperatura baja, casi doblaba el récord de los compuestos metálicos (alrededor de 23 K para las aleaciones de niobio, utilizadas extensamente en investigación e industria). En el MgB2, la temperatura de transición, o temperatura crítica Tc, se alcanza mediante técnicas harto más baratas que las que requieren las aleaciones de niobio. Entre las posibles aplicaciones del nuevo superconductor se incluyen bobinas superconductoras (imanes) y cables del tendido eléctrico.

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