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Los últimos océanos inalterados

Solo el 13 por ciento de los mares se mantiene sin impactos antropogénicos relevantes.

GETTY IMAGES/ANDYTHIRLWELL/ISTOCK

El océano cubre algo más del 70 por ciento de nuestro planeta, una superficie superior a los 160 millones de millas cuadradas. Resulta tan vasto que los exploradores llegaron a considerarlo infranqueable. Y cuando nuestros barcos lograron cruzarlo, los naturalistas creyeron imposible agotar sus pesquerías o provocar la extinción de cualquier especie marina. Estaban equivocados.

La pesca comercial se practica en un área cuatro veces mayor que la destinada a la agricultura, y en gran parte de esa extensión se ha vuelto insostenible. Hemos reducido de forma drástica la abundancia del 90 por ciento de las especies tradicionalmente consideradas importantes, y los grandes peces han sido explotados de forma tan intensa que en la práctica han desaparecido de numerosos lugares. La situación ha llegado hasta tal punto que el estudio actual de los arrecifes coralinos, antaño un hábitat importante para muchas especies de peces, puede equipararse al intento por comprender el Serengueti estudiando únicamente las termitas y los saltamontes e ignorando la existencia de los ñus y los leones.

Algunas personas albergan la esperanza de que todavía existan inmensas zonas oceánicas vírgenes, pues los humanos no habitamos el mar de forma permanente y necesitamos barcos especializados para alejarnos de las zonas costeras. Semejante esperanza resulta infundada. Para nuestra investigación hemos empleado datos de alta resolución sobre 15 tipos de impacto antropogénico, incluidos el transporte marítimo, la llegada de sedimentos terrestres y varios métodos de pesca. Los resultados, publicados el pasado verano en Current Biology, demuestran que los «océanos naturales» de la Tierra están menguando. Tan solo el 13 por ciento permanecen en estado inalterado, y en las regiones costeras, donde la actividad humana es más intensa, apenas quedan zonas salvajes. De los aproximadamente 21 millones de millas cuadradas de océano inalterado todavía existentes, la mayoría se encuentran en el Ártico, en la Antártida o alrededor de remotas y poco pobladas naciones insulares del Pacífico.

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